patrimonio

Nueva campaña de excavaciones en el yacimiento de la Edad del Hierro de Marcuello

Para el día 26 de julio se ha convocado la III Jornada de Puertas Abiertas para que todos los interesados en el yacimiento

Trabajos en el yacimiento de la Edad de Hierro de Marcuello
Trabajos en el yacimiento de la Edad de Hierro de Marcuello

Esta semana daba comienzo la VII Campaña de excavaciones arqueológicas en el yacimiento de la Edad del Hierro de Marcuello en Linás de Marcuello, Loarre. Durante las tres próximas semanas se acometerán labores de excavación, documentación y protección del yacimiento. El empeño del Museo de Huesca, promotor del proyecto, y la activa colaboración del Ayuntamiento de Loarre han permitido que alrededor de veinte universitarios de toda España vuelvan a participar este año en el estudio arqueológico.

"Si bien el año pasado nuestro principal objetivo fue determinar qué amplitud podía tener el poblado de la Edad del Hierro, este año queremos ver la conexión que existe entre los restos que afloran en distintos puntos del yacimiento y que a priori pertenecerían a la misma comunidad que habitó este enclave hace más de veinticinco siglos. Si hasta ahora conocíamos casas y edificios de almacenaje en la falda sureste de este cerro, ahora sabemos que al menos en la falda sur del mismo, y en una curva de nivel diferenciada, aparecen estructuras –muros, materiales, objetos y restos óseos- de la misma cronología. Previsiblemente el espacio de entorno 100 metros que separa estos dos sectores tenga una continuidad urbanística por descubrir". Así adelanta José Fabre Murillo, director del proyecto de investigación arqueológica, algunos de los objetivos que tienen para la excavación de este yacimiento en las cercanías de la población de Linás de Marcuello, en el término municipal de Loarre, y que tiene una antigüedad de alrededor de 2.500 años.
El interés de este asentamiento reside en dos aspectos fundamentales: la excepcionalidad de los restos que en él aparecen y su trazado urbanístico. De ambas facetas, el Museo de Huesca dio buena muestra en la ampliación de la Exposición Permanente de su sala de Protohisoria el pasado mayo con motivo del Día Internacional de los Museos. "Las dos vitrinas y los dos audiovisuales que muestra esta muestra resumen de forma clara por qué es relevante este asentamiento para la comprensión de la protohistoria oscense. Un poblado de finales de la Primera Edad del Hierro que presenta un urbanismo preconfigurado y que importa modelos y objetos de prestigio de las culturas pujantes del mediterráneo central y occidental es, a todas luces, extraordiario en estas latitudes del interior" apunta Fabre.

Durante las campañas precedentes se ha recopilado un importante elenco de vasijas ceremoniales y objetos para el ornamento de clara inspiración mediterránea. Por otro lado, esta zona de la actual provincia de Huesca presentaba una laguna histórica, un hueco interpretativo que poco a poco se comienza a disipar y que ayudará a los historiadores a conocer un poco más no sólo esta fase de la protohistoria oscense, sino incluso a entender mejor tanto las etapas prehistóricas precedentes como la llegada de Roma siglos después.

No hay que olvidar que la excavación es solamente la primera fase para el conocimiento del pasado de un yacimiento. A lo largo de los meses de septiembre y octubre se reeditará la constitución de un laboratorio compuesto por estudiantes y que bajo la misma dirección analizará de forma pormenorizada todos los restos rescatados durante la excavación con el objeto de datarlos y contextualizarlos en este puzzle arqueológico.

Un yacimiento para aprender

Según el director del proyecto, dos son los objetivos de estas campañas arqueológicas. En primer lugar, conocer de forma exhaustiva y metodológica los hechos que acompañan la construcción, pervivencia y abandono del asentamiento de la Edad del Hierro. Y en segundo lugar, brindar a arqueólogos titulados o en proceso de titulación la oportunidad de conocer de primera mano un proyecto de investigación en pleno desarrollo. "No son muchos los proyectos que en la actualidad den cobertura total a esos arqueólogos en prácticas, por lo que este año hemos contado con solicitudes de toda España. Gracias al Museo de Huesca y al Ayuntamiento de Loarre han podido trabajar con nosotros alrededor de veinte colaboradores de seis universidades de Madrid, Barcelona, Valencia, Castilla La Mancha, Zaragoza y de la UNED".
En la edición de este año, los colaboradores van a contar además con un programa semanal de charlas formativas impartidas por profesores universitarios y profesionales de la Arqueología, en las que se les explicarán de forma teórico-práctica conocimientos sobre el desarrollo de la profesión con temas tales como la problemática de interpretar los niveles o estratos, el dibujo de materiales arqueológicos o el tratamiento topográfico de las estructuras que pueden hallar en un yacimiento.

Apoyo institucional

Además del respaldo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y del Ayuntamiento de Loarre, el proyecto se halla inserto en el Grupo de Investigación “Primeros Pobladores del Valle del Ebro” del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza. Por último, también es apoyado logísticamente por el Servicio Provincial de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Huesca, la Comarca de la Hoya de Huesca, el Regimiento Galicia del Ejército de Tierra asentado en Jaca y distintos establecimientos de hostelería de Loarre.
Jornada de Puertas Abiertas

Por tercer año consecutivo, el día 26 de julio se ha convocado la III Jornada de Puertas Abiertas para que todos los interesados en el yacimiento puedan ver de primera mano lo que se conoce hasta ahora del mismo. Aprovechando la finalización de los trabajos de excavación, antes de que se proceda a la cubierta del mismo hasta la próxima campaña, se ha programado este acto por parte del Ayuntamiento de Loarre, que contará con las explicaciones del equipo de trabajo del proyecto.

Fuentes municipales y de la dirección científica coinciden en la importancia de que este bagaje cultural sea transferido a la sociedad. El conocimiento por parte de todos, pero sobre todo de los habitantes de la zona, es la forma más efectiva de proteger un patrimonio tan vulnerable como lo es el arqueológico.

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