CONGRESO AGROALIMENTARIO

Presente y futuro de un sector clave

La cita daba mucho de sí desgranando puntos fuertes y debilidades de un sector cada vez más en auge en la provincia de Huesca

El primer Congreso Agroalimentario organizado por el Grupo Henneo este jueves en el Palacio de Congresos de la capital oscense resultaba un éxito que tanto ponentes como participantes desean que continúe muchas ediciones más. Conferenciantes de primer nivel y representantes de los gr4upos empresariales más significativos de Aragón y autoridades políticas analizaban la importancia de este sector en el presente y las posibilidades que se abren de cara al futuro.

El porvenir del sector está muy claro. El crecimiento será exponencial. La población mundial se duplicará según las previsiones en el año 2005 y eso supondrá un incremento muy significativo de la producción alimentaria. Por ese motivo, Héctor Barbarín, director General del Centro nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria sugiere aumentar la producción de proteínas de origen vegetal, de insectos y de laboratorio. Al mismo tiempo se están expandiendo los productos con etiquetas limpias y los sostenibles. Otro campo que se abre con fuerza es la nutrición especializada de los consumidores, algo que cada vez puede ir más en boga y por lo que diversas empresas están apostando.

El ponente Juan José Badiola, presidente del Colegio General de Colegios de Veterinarios de España incidía en la seguridad alimentaria como una responsabilidad compartida del campo a la mesa: administración, consumidores, productores, distribuidores, etc. Por eso es necesario establecer garantías en la producción primaria, transformación, distribución y comercialización, con un análisis de riesgo. Asimismo, Badiola no dudaba en señalar que Aragón es una de las comunidades con mejores estándares de calidad de producción ganadera de toda España. En tono sarcástico, decía que “hoy viajan con más comodidad los animales que las personas en los transportes low-cost”. Ahora bien, un terreno que hay que vigilar es el de las enfermedades porque más de 300 patologías se transmiten de animales a personas, y afectan a 350.000 vecinos en la Unión Europea.

La Mesa de la Alianza Agroalimentaria Aragonesa contaba con ponentes como Félix Longás, presidente de la Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón, que decía: “el carácter estratégico se debe demostrar en la consignación presupuestaria de las administraciones. En Aragón debemos dejar de ser la granja y el granero para ser la despensa de España”. Francisco Santolaria por su parte apuntaba que las cooperativas son importantes para el sector y para la sostenibilidad del medio rural con la filosofía “del campo a la mesa”. Asimismo Ángel Samper pedía profesionalidad e independencia, unidad de acción y exigencia a los políticos: “cuentos no, cuentas”. Y Ángel Jiménez señalaba que los retos más importantes son la formación y la cooperación. Hay que mirar lejos, aunque asuste. La sociedad decidirá si esas formas del futuro serán las que quiere. Fernando Carrera, presidente del Colegio de Veterinarios de Huesca indicaba que los veterinarios son “fundamentales para la salud humana y de ahí su lema: una salud para todos”. Por parte del grupo Harineras Villamayor, Luis Villamayor, aludía a que “hace falta una marca única. O irá en contra de un crecimiento sostenible”.

Javier Lambán, presidente de Aragón, anunciaba en el marco del Congreso Agroalimentario que en próximas fechas se presentará la marca y la estrategia de comercialización para el sector.

El director General de Barbacil Comunicación, señalaba que las denominaciones de origen han permitido fijar población y mejorar su calidad de vida. Tecnología, economía circular y enoturismo constituyen los tres grandes retos para el sector del vino. Hay que apostar por el enoturismo, profesionalizarlo y darle una oferta más técnica. El año pasado recibieron más de 400.000 visitantes.

Capítulo aparte merecía las oportunidades del sector hortofrutícola. José Fernando Luna, presidente de Ceos Cepyme reclamaba “una universidad libre y objetiva y dos puntales: las empresas y el consumidor”. Por su parte, José Antonio Domínguez (CITA) pedía la recuperación de variedades autóctonas y los Bancos de Geoplasma que ofrecen una gran oportunidad. La representante de ‘Pon Aragón en tu mesa’, Rosa Rived, informaba de que “más del 80 % de las empresas agroalimentarias son microempresas y en su mano está la despensa del medio rural”. Manuel Hernández, de Conservas Marzo, exigía la necesidad de centros tecnológicos y asociaciones que fomenten el crecimiento de las empresas

SECTOR CÁRNICO, EN BUSCA DEL VALOR AÑADIDO

Santiago Español, director gerente de la Lonja de Binéfar apuntaba a ese objetivo de sacrificar y transformar todo lo que se produce en Aragón. Desde el grupo Guissona, Vicenç Brieba dejaba muy claro que el bienestar animal contribuye al medio ambiente y la salud y la seguridad significa que la carne ha de ser sana y saludable. En su inspiradora conferencia Cristina Gallart del grupo Fribín dedcía que la línea de comercialización debe centrarse en los intangibles para aportar valor añadido a los productos; la parte emocional. Desde el grupo Mazana, Manuel Mazana, decía que “hay que trabajar la imagen y transparencia del sector: comunicar y transmitir. Mejorar la formación y especialización. Mejorar la bioseguridad y sanidad, expresando compromiso con el medio. Y optimizar la aplicación y gestión de purines. Y hay que unificar la normativa y procedimientos entre comunidades autónomas”. Y Carmina Samper, del grupo Jorge, afirmaba que uno de los puntos fuertes es la exportación, que obliga a buscar mercados exteriores.

Por último, el subdirector General de Fomento Industrial y Asociativo Agroalimentario, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Clemente Mata señalaba la gran importancia del sector en España porque ocupa a más de medio millón de personas y decía que las empresas se tienen que adaptar continuamente a las exigencias del mercado global, produciendo alimentos seguros y con métodos de producción eficientes y sostenibles.

Ahora como objetivos de cara al futuro para seguir mejorando un sector en constante evolución, cabe destacar en primer lugar que España se debe convertir en un referente en la lucha contra el desperdicio alimentario y en la producción ecológica; favorecer empresas agroalimentarias y cooperativas más grandes, más eficientes y más sostenibles y apoyar proyectos de integración; poner en valor el concepto Alimentos de España conectando con el nuevo consumidor y la nueva sociedad. Asimismo hay que dialogar con los protagonistas del sector para incorporarlos a la búsqueda de soluciones y mejorar la formación de los responsables de la gobernanza y la gestión.

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