HUESCA

Salir, beber… y a casa a dormir

Los menores se ven muy limitados para divertirse en Huesca y el sector del ocio nocturno lo considera un problema social

Tubo de Huesca
Tubo de Huesca / PEDRO ETURA HERALDO DE ARAGÓN

Los menores de edad encuentran una gran limitación en la ciudad de Huesca, la falta de ocio. El principal problema es que está prohibido por ley que accedan a los bares nocturnos de la ciudad. Buscan las mil triquiñuelas para entrar y, en ocasiones, lo consiguen. Los establecimientos se exponen a multas a partir de 3.000 euros y hasta un año de cierre temporal por albergar y suministrar alcohol a menores de edad. Algunos de ellos lo consideran “injusto” y aseguran sentirse “en tierra de nadie”. Desde la Asociación de bares del Tubo exigen soluciones al Ayuntamiento.

El caso de Mateo Martínez es similar al de cientos de adolescentes que no encuentran alternativas de ocio para su edad. Los planes de sábado suelen incluir cenar con amigos, ir al cine o jugar a la videoconsola, pero conforme van creciendo ganan puntos salir por la noche e intentar franquear las puertas de los pubs de baile, o, algo cada vez más en boga, hacer botellón.

Mateo Martínez, menor de edad
MENOR 1 OCIO 09

Es un problema para el que distintos colectivos piden soluciones. La Asociación de Bares del Tubo de Huesca ya planteó hace años un proyecto al consistorio de colaboración público- privada para adaptar un bar de noche ya existente y permitir la entrada a los menores de edad. Aseguran que el proyecto se rechazó sin dar explicaciones. Mientras tanto, defienden, la práctica del botellón gana fuerza; los menores beben “descontroladamente”, en palabras de Rafael Barrio, presidente de la Asociación.

BARRIO 1 OCIO 09

Añaden además que el espacio Z51, un establecimiento municipal que ofrece propuestas culturales y de ocio a los menores no funciona y necesita una revisión. Esta misma idea la refuerzan también los menores de edad porque consideran que falta información acerca de las actividades y, además, no contempla las principales necesidades, gustos y preferencias del colectivo juvenil. El ingenio de los propios chavales podría dar respuestas. El propio Mateo Martínez sugiere repartir pulseras que identifiquen la edad y que así puedan entrar a los bares sin ingerir bebidas alcohólicas.

MATEO 2 OCIO 09

La concejalía de Infancia y Juventud defiende que estudia medidas para solucionar esta falta de alternativas para los menores y tienen varias ideas en la hoja de ruta del Ayuntamiento. Así lo defiende el concejal del área Antonio Sanclemente.

SANCLEMENTE 1 OCIO 09

En cualquier caso, el debate sigue candente en la sociedad oscense. La búsqueda de soluciones es difícil puesto que la legislación de menores es muy estricta y permite poco margen de maniobra. Sin embargo, el sociólogo Antonio Eito opina que es necesario dotar a los adolescentes de una oferta más amplia de actividades que se adapte a sus necesidades. Eito lo considera “un problema social” y que, por tanto, requiere unión entre todos para solucionarlo: “Un trípode que conformen las familias y vecinos, y el sector de ocio nocturno y establecimientos hosteleros y el Ayuntamiento de la ciudad”.

EITO 1 OCIO 09

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