HUESCA

Voluntariado y Pedro Montserrat, nuevos nombres para calles con reminiscencias franquistas

Sustituyen a Voluntarios de Santiago y Estrecho Quinto. No se modifican Mateo Estaún Llanas, José María Lacasa ni Mariano Ponz

Ramón Lasaosa, concejal de cultura, y Rosa Serrano, concejala de Relaciones institucionales explicando lo que cambia y lo que se mantiene en el callejero
Ramón Lasaosa, concejal de cultura, y Rosa Serrano, concejala de Relaciones institucionales explicando los acuerdos de la Ley de Memoria Democrática


La comisión de Relaciones Institucionales del Ayuntamiento de Huesca ha adoptado, por mayoría simple, varios acuerdos con los que respetan cumplen con la Ley de Memoria Democrática de Aragón. Tras analizar informes realizados por el Gobierno de Aragón, el área de Patrimonio y la archivera municipal, se ha decidido mantener el nombre de tres calles cuyos alcaldes lo fueron en época franquista, mantener la placa del patio del Ayuntamiento que se considera informativa, se cambiará el nombre de dos calles con reminiscencias franquistas, y manteniendo sus nombres, se modifica el sentido la plaza de Navarra, los Porches de Galicia y la calle Rioja, adaptándolos a las Comunidades Autónomas.

La calle Voluntarios de Santiago pasa a llamarse calle del Voluntariado, y la calle Estrecho Quinto, como se encuentra rodeada de calles con nombres de ejemplares de flora, se dedicará ahora a Pedro Montserrat, que fue director del Instituto Pirenaico de Ecología y gran conocedor del valle de Ordesa.

La calle Estrecho Quinto pasará a llamarse Pedro Montserrat
La calle Estrecho Quinto pasará a llamarse Pedro Montserrat

El dictamen ha decidido mantener los nombres de las calles dedicadas a tres alcaldes, Mateo Estaún Llanas, José M.ª Lacasa y Mariano Ponz, básicamente porque, a pesar de ser franquistas, trabajaron por la ciudad y nunca han sido acusados ni investigados por violencia contra las personas. Además, se argumentan los logros de unos y otros para Huesca: la reconstrucción de la ciudad tras la Guerra, el proyecto de traída de aguas desde el embalse de Vadiello a Huesca, la creación de la Universidad Laboral o la construcción del hospital San Jorge.

Por otro lado, la plaza de Navarra, los Porches de Galicia y la calle Rioja, que hacen referencia a regimientos o tropas franquistas, mantendrán sus nombres, aunque para evitar confusiones, las placas de estas calles se rotularán con un subtítulo que indicará Comunidad Foral o Comunidad Autónoma. Esta decisión ya se había adoptado hace años implícitamente aunque no se había oficializado, ya que cuando se construyó el paseo de las Autonomías no se dedicó ningún espacio a estas tres Comunidades Autónomas españolas

Bajo las placas de la plaza de Navarra, Porches de Galicia y calle Rioja, se especificará que son Comunidad Autónoma o Comunidad Foral
Bajo las placas de la plaza de Navarra, Porches de Galicia y calle Rioja, se especificará que son Comunidad Autónoma o Comunidad Foral

En relación a la placa que se sitúa en la planta baja del Ayuntamiento y sobre la que Patrimonio pide información, Lasaosa ha recordado que “el 3 de agosto de 2016 se colocó una placa en homenaje a los alcaldes y concejales que fueron fusilados en la Guerra Civil. Esta placa convive con el busto del Justicia de Aragón Juan de Lanuza, al que se rinde homenaje todos los años; y con otra placa colocada tras la rehabilitación del Ayuntamiento al término de la Guerra Civil. Según los informes oficiales del Archivo Municipal, la placa es un documento inseparable del edificio y no de exaltación del franquismo.

La propuesta municipal aprobada plantea colocar una placa informativa junto a la histórica en la que se aclare su significado. Por todo ello, el dictamen solicita la conservación de todos los símbolos mencionados, que conviven en un reducido espacio físico del Consistorio.

Los acuerdos alcanzados eran votados a favor por el PSOE y Ciudadanos, en contra por Vox, mientras que se abstenían el PP y Con Huesca.

Comentarios