NIEVE

La Diputación de Huesca ha llevado a 3.200 escolares a la nieve esta temporada

Han sido 30 centros con jóvenes de 10 a 18 años

Nieve
Los escolares han conocido varias modalidades de nieve

Tras ampliarse a todos los valles pirenaicos en la anterior edición, la campaña
de la Diputación de Huesca deja una cifra récord en este curso al añadir una
nueva modalidad con la que los estudiantes de los centros educativos próximos
a las pistas han podido disfrutar de la experiencia y volver a dormir a casa.

La responsable provincial de Cultura, Berta Fernández, resalta la satisfacción de
los valles y estaciones por la ampliación en todas las vertientes de una campaña
que consideran un “incentivo económico” y una “fábrica de esquiadores”.
Fernández habla de una actividad integrada en el currículo educativo que
proporciona a los escolares “el primer contacto con el deporte blanco y conocer
más de cerca el entorno natural, algo que nos parece fundamental”.

Tras el cierre de la temporada, la campaña escolar de esquí de la Diputación de Huesca
se despide también hasta el año que viene con un balance récord de más de 3.200
jóvenes que se han iniciado en el deporte estrella del invierno en la provincia a lo largo de
las diez semanas de temporada baja en las estaciones. En esta edición, la responsable de
Cultura de la DPH, Berta Fernández, hace referencia a la “ampliación de la campaña en
todas las vertientes” hasta conseguir “acercarla a los chavales de todo el territorio y que
todos los valles con estaciones tengan la misma oportunidad entre los futuros
esquiadores”.

Escolares de entre 10 y 18 años de una treintena de centros educativos que tienen más
lejos la práctica del esquí han tenido la oportunidad de pasar cinco días y otras tantas
noches en una de las comarcas pirenaicas y, a diferencia de años anteriores cuando la
campaña se centraba únicamente en la estación de Panticosa, por segunda vez
consecutiva los cursos de esquí para los más de 1.400 participantes se han desarrollado
de forma simultánea también en las pistas de Aramón Cerler, Formigal, y en Candanchú y
Astún. A estos se han unido esta temporada otros 1.800 estudiantes del Pirineo,
fundamentalmente de Alto Gállego y Jacetania, quienes han podido disfrutar como
novedad de estas actividades, volviendo a dormir a sus casas con el acuerdo entre la
DPH y comarcas de montaña.

Esta ampliación ha sido posible por el incremento en un 27% del presupuesto de la DPH
para este programa, que ha alcanzado la cifra de 190.000 euros permitiendo a la vez a los
centros rebajar en 100 euros el precio que debe abonar cada niño. Son los datos de cierre
de la campaña provincial de esquí que, según Berta Fernández, se integra en el currículo
educativo y “les permite tener un primer contacto con este deporte, pero también
desarrollar otros aspectos sociales y personales y algo que nos parece muy importante
como es conocer más de cerca el entorno natural”.

Un día de campaña: primer contacto con el esquí y con otros escolares

Estos jóvenes dicen adiós a la familia durante unos días, como fue el caso de los 90
escolares de 5º y 6º de Primaria de los colegios San José Calasanz-Escolapios y Pedro I
de Barbastro, y del CRA Estadilla-Fonz, el último grupo de esta edición que disfrutaron de
la nieve y del entorno del valle de Benasque. En sus instalaciones y con su equipo de
monitores, el albergue Velarta, al igual que el Quinta Vista Alegre, de El Pueyo de Jaca, y
el de Canfranc, es el encargado de velar por una semana llena de actividades en las que
el deporte se combina con actividades lúdicas y educativas. Los padres y maestros que
los han acompañado en estos días hablan no solo de una semana dedicada al esquí, sino
de una convivencia en la que hacer un paréntesis de la vida en las aulas para aprender de
una manera diferente.

Como comentaba Clara Baldovín, maestra del CEIP Pedro I de Barbastro, “para
muchos niños esta experiencia no solo supone ponerse por primera vez los esquís, para
muchos es la primera vez que pasan tanto tiempo fuera de casa y algunos incluso se han
traído el peluche”. Su colega de Escolapios, José Antonio Cavero, añade “que es un
aprendizaje muy distinto al habitual. Es una semana en la que crecen en todos los
sentidos y los llegas a conocer mucho más que en el día a día de clase”, apunta.
Para muchos niños de la provincia la campaña de la DPH supone la primera toma de
contacto con este deporte. De esta experiencia saldrán futuros esquiadores que llenarán
las pistas en los próximos años, aunque durante los primeros días se pasen algunos
nervios. Es lo que comenta el encargado del albergue Velarta, en la localidad ribagorzana
de Villanova, Javier Moscoso, quien incide en “mantener las ratios bajas, con 7 ó 10 niños
por grupo, para que puedan aprender mejor y de forma más segura, que es lo importante”.
Moscoso habla de la evolución que se da en los niños: “Llegan con mucho miedo, pero
niños y niñas que no se habían puesto nunca unos esquís al final de la semana están
deslizándose por las pistas azules con soltura”.

Por si la actividad física fuera poco, la intensa programación está pensada para que
puedan aprovechar esta semana al máximo. Desde Velarta, uno de los centros
coordinadores de la campaña, organizan un conjunto de actividades que ha permitido a
los escolares divertirse pero también aprender un poco más sobre el territorio que están
visitando. Entre las actividades que más han gustado, el scalextri del club de Slot y la
gymkana de Castejón de Sos, el rocódromo de Villanova y el recorrido por el centro de
interpretación de Eriste. Además, antes de caer rendidos, los últimos resquicios de
energía se han invertido en el karaoke y en el visionado de vídeos de las actividades en
pistas.

Desde los valles pirenaicos y las estaciones también se ve como un incentivo económico.
El responsable de marketing de la estación de Aramón-Cerler, Jaime Río, califica la
campaña como “una fábrica de esquiadores”, además de explicar que al tener lugar en
temporada baja y entre semana, “supone un impulso para la estación de esquí, para las
escuelas y también para los establecimientos hoteleros”.

Muchos de los niños que han aprendido a deslizarse este invierno ya han vuelto a las
pistas acompañados de sus familias y ya piensan en repetir en la próxima edición de la
campaña. Lucía, estudiante de 5º de primaria del Pedro I de Barbastro, anima a todo el
mundo a apuntarse porque “es una experiencia muy divertida, y lo único importante es no
tener miedo”.

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