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La División Castillejos pone a Huesca a la cabeza del mapa militar de España

Además de la llegada de 700 hombres, el cuartel acogerá importantes batallones y unidades

Escudo de la División Castillejos
Escudo de la División Castillejos

Cuando llegue la División Castillejos a Huesca, y se instale ya a pleno rendimiento en lo que es el cuartel Sancho Ramírez, en la capital oscense habrá un militar por cada 120 habitantes. Serán 700 en total. El subdelegado de Defensa en Huesca, coronel José M.ª Rivera, explicó en un coloquio organizado por la Asociación de Mujeres Empresarias, el cronograma de la llegada de esta división, sus unidades y batallones, así como todo el personal que traerán consigo. La posición geoestratégica de Huesca ha jugado un papel muy importante para este traslado. Junto a la frontera con Francia, la ciudad está muy próxima a Zaragoza, en un destacado nudo de comunicaciones y con una importancia vital desde el punto de vista logístico-militar.

En el primer semestre de este año, se está desplegando la llegada de los efectivos que van a poner en marcha toda la infraestructura para dar uso al cuartel, con todos los trabajos y obras que hay que hacer. Un capitán dirige el Centro de Comunicaciones, que cuenta con 20 efectivos. Un teniente coronel está al mando de la USAC, la Unidad de Servicios, y además, en breve, se reabrirá la Residencia Militar, donde estarán destinadas tres personas, y en la que también se llevarán a cabo obras de readaptación. En total, estas unidades tendrán unos 110 efectivos.

Para el segundo semestre de 2020 está prevista la llegada de lo que será la División Castillejos propiamente dicha. El general de división será quien esté al mando del Cuartel General de la División Castillejos, (con su Estado Mayor formado por 50 o 60 militares), desde la que se mandará sobre tres brigadas que cuentan con entre 6.000 y 7.000 hombres: la Legión, la Brigada Paracaidista de Madrid y la Brigada Aerotransportable. Los regimientos del general estarán, pues, desperdigados por España.

Y además, en el Sancho Ramírez se ubicará el batallón del Cuartel General, con un teniente coronel al mando, y el batallón de Transmisiones, con otro teniente coronel, que tendrá 400 efectivos, y que se considera la “unidad estrella”. El cuartel y los dos batallones contarán con 590 militares en Huesca.

Cuando trabajen en el exterior, el citado Batallón de Transmisiones, con entre 120 y 130 personas, pondrá el cuartel en cualquier sitio del mundo. Se trata de una unidad con un material muy sofisticado, con gente muy joven (tenientes, sargentos y tropa) y con muchos vehículos, de ahí la necesidad de contar con tanto terreno en propiedad junto al cuartel.

La USAC, la unidad de servicios, está preparando en la actualidad un buen número de oficinas, que utilizarán para la vida ordinaria del cuartel, puesto que se necesitan muchos despachos, salas de reunión y de simulación. Para ello se van a realizar numerosas obras de adecuación de las instalaciones del Sancho Ramírez. Está previsto que en Huesca haya muchas reuniones, puesto que además de los Estados Mayores del general, llegarán a la capital oscense expertos en logística y personal de otras unidades que vendrán a recibir instrucción. Se espera, pues, que haya muchos equipos de trabajo.

Tanto la División Castillejos, como las unidades de San Gregorio de Zaragoza de las que depende, también utilizarán las instalaciones del campamento militar de Igriés, que va a tener una gran actividad.

Una vez que mejoró el horizonte económico del Ministerio de Defensa, los motivos para traer a Huesca la División Castillejos fueron tres. Que la unidad de Madrid debía marchar de donde estaba, y tras barajar varias opciones, la más asequible económicamente era Huesca; la importante concentración militar que ya hay en la provincia y, por último, el gran cariño y amor a las Fuerzas Armadas de los oscenses, como así se ha constatado, en sus políticos, trabajando todos en la misma dirección.

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