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La economía aragonesa se debate entre el optimismo y el pesimismo

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wer / Foto: pixabay

Este año se prevé que Aragón crecerá por encima de la media de España: un 2,6 %. También se anticipa que el desempleo descenderá en 4,6 puntos, según recogía el diario Heraldo hace unos días. A priori, parecen unos buenos números con los que afrontar el futuro con cierta tranquilidad y desahogo. ¿Pero hay motivos para dudar de la fortaleza económica regional?

La debilidad del euro amenaza con lastrar las economías de la eurozona
Debido, en gran medida, al interminable proceso del Brexit, la moneda única lleva meses acusando una fuerte tendencia bajista que no parece tener fin. El euro vs el dólar no consigue remontar, tal y como lo indican los gráficos EUR USD de los analistas.

La incertidumbre de la salida desordenada de Reino Unido de la Unión Europea, junto con los mensajes contradictorios del Banco Central Europeo y los fríos datos económicos de los países de la zona euro pasan factura al mercado de divisas mundiales.

La debilidad de las divisas europeas invita al fantasma de una nueva crisis de deuda

La debilidad del euro y de la libra frente al resto de divisas internacionales no es precisamente una buena noticia para Europa. En la mente de todos está todavía fresca la Crisis, en mayúsculas, que casi lleva a España a ser rescatada por la Unión Europea. Todos nos acordamos de una prima de riesgo disparada y del riesgo de quiebra casi constante.

Cada vez son más quienes empiezan a dar la voz de alarma sobre una nueva crisis de deuda con capacidad de impacto todavía mayor que la anterior. Recordemos que la otra crisis estuvo en buena medida alimentada por acontecimientos políticos y económicos procedentes del exterior. Pero en esta ocasión, el problema se está gestando en Europa, por culpa de la inestabilidad política fruto del Brexit y del auge imparable de los movimientos populistas eurófobos.

Motivos para la esperanza

Se da la paradoja de que a nivel regional la economía marcha bien, pero a nivel internacional los nubarrones están cada vez más cerca de liberar un buen chaparrón financiero. Los datos que se van publicando justifican en buena medida la fortaleza de nuestra economía regional.

La tasa de desempleo sigue bajando y la actividad económica aragonesa se consolida. Sectores como el cervecero o el del turismo gozan de buena salud en Aragón. El ritmo de crecimiento aragonés supera a la media nacional, especialmente a nivel de producción industrial.

Aragón cuenta pues con importantes mecanismos de defensa frente a las incertidumbres que sobrevuelan el sector político y económico nacional (elecciones, con posibilidad de reeditar el bloqueo parlamentario sufrido años atrás) e internacional (auge del populismo en las elecciones europeas, consecuencias imprevistas de un Brexit duro, impacto económico negativo de una posible imposición de nuevos aranceles por parte de la administración Trump).

Se avecinan tiempos inciertos y solo cabe estar bien preparados para cualquier consecuencia. Los próximos meses serán claves para la economía española. Pronto podremos constatar si haber hecho los deberes en casa logra minimizar el impacto de los acontecimientos que sacuden Europa.

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