INFRAESTRUCTURAS

La prórroga de los Presupuestos del Estado retrasa las obras de la autovía entre Huesca y Siétamo

La inversión requerirá de una autorización especial del Ministerio de Hacienda si las cuentas estatales no se aprueban



La adjudicación de las obras del tramo de autovía entre Huesca y Siétamo se demora, debido a la prórroga existente de los Presupuestos Generales del Estado. A pesar de que se produjo una pre-adjudicación, ha habido que pedir autorización al Ministerio de Hacienda para sacar adelante esta obra, al igual que ocurre con cualquier trámite que suponga una inversión o un gasto ajeno al corriente. Los trabajos los llevará a cabo la UTE formada por COPCISA y Vidal, Obras y servicios, pero se está pendiente de la autorización, para poder disponer de esa reserva presupuestaria y tramitar el expediente.

La mesa de contratación, reunida el pasado 31 de enero, ratificó lo que ya se había apuntado tras la apertura de plicas. Que la oferta más ventajosa era la presentada por la UTE COPCISA y Vidal, por un importe de 46,7 millones de euros (IVA excluido). El presupuesto base de licitación ascendió a 57,2 millones de euros (sin IVA).

La obra supone la construcción del tramo de 12,78 kilómetros de la autovía A-22 entre Siétamo y Huesca, el único que queda todavía para terminar esta vía de comunicación entre la capital oscense y Lérida. En total, se presentaron 23 ofertas, de las que COPCISA y Vidal Obras y Servicios fue la mejor valorada.

Se trata de una UTE radicada en Zaragoza, que se constituyó al objeto de poder ejecutar el tramo de esta misma autovía entre la variante de Binéfar y el límite de la provincia de Lérida, una obra que se adjudicó en julio de 2007, por algo más de 30 millones de euros, y que se inauguró en mayo de 2011.

La obra tiene un carácter plurianual, con partidas presupuestarias entre los años 2018 y 2021, y está previsto que el grueso del gasto se realice en 2020. Para este año, el Ministerio de Fomento preveía una inversión de 242.500 euros. En 2019, la inversión será de algo más de 10,8 millones de euros. En 2020 se destinarán a este tramo casi 37,5 millones de euros, y en 2021, el montante restante, que supone casi 20,8 millones.

Cuando este proyecto se materialice, supondrá la finalización de un gran eje vertebrador entre Pamplona, Huesca y Lérida, que incluye las autovías A-21 y A-23, reduciendo tiempos de recorrido y aumentando la seguridad y comodidad de los usuarios.

El trazado atraviesa los términos municipales de Siétamo, Loporzano, Quicena y Huesca, de forma que en los primeros ocho kilómetros se construye una autovía de nuevo trazado, mientras que para el resto se llevará a cabo un desdoblamiento por el lado norte de la carretera N-240 a lo largo de la Ronda Norte de Huesca, hasta la conexión con la autovía A-23. La autovía dispondrá de cuatro enlaces: el de Loporzano, Montearagón y los enlaces centro y oeste de la Ronda Norte de Huesca. El proyecto incluye la ejecución de dos viaductos, siete pasos superiores y siete pasos inferiores, entre los que destaca el nuevo viaducto sobre el río Flumen, con una longitud de 100 metros.

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