ASAJA critica a la DGA por “falta de apoyo” a los olivareros

Los olivareros aragoneses, que sufrieron pérdidas cuantiosísimas con las heladas del invierno de 2002-03, reivindicaron, desde ASAJA, una aportación económica que mitigara las pérdidas millonarias y la posibilidad de recuperar a medio plazo las plantaciones gravemente dañadas, lo que comprometió la cosecha del año y las 2 ó 3 posteriores. ?La DGA, que ya reaccionó tarde y mal, -en palabras de esta organización agraria- vuelve a dejar a nuestros olivareros en la más absoluta indefensión económica?.

Las fuertes heladas del invierno de 2002-03 afectaron tanto a Aragón, como a la vecina comunidad de Cataluña. En el caso de nuestros vecinos, la Generalitat propuso de inmediato para sus agricultores un sistema de subvención de 650 ? /Ha. (108.000 pts./Ha.) a fondo perdido durante cinco años y con estas ayudas solventaron las pérdidas y recuperan hoy sus olivares y su producción.

Continúa diciendo ASAJA que ?la DGA-Consejería de Agricultura, tarde y con escasísima voluntad, puso en marcha, finalmente, después de denuncia y presiones de ASAJA, un sistema de subsidiación (el primer año para todos, más el segundo para explotaciones prioritarias) de los intereses de los créditos a cinco años, que los agricultores debían pedir en las Cajas y entidades bancarias?.

El Secretario General de ASAJA Aragón, Esteban Andrés, recoge ?La indignación del sector que vuelve a ser mayúscula cuando comprueban, que llegada la fecha en que la DGA ha tenido que pagar la amortización de los intereses no lo ha hecho y es el agricultor el que de sus fondos paga algo que corresponde a la administración?. Son, pues, cargos bancarios que sin corresponder y sin previa advertencia de la situación, se ejecutan en las cuentas corrientes de los olivareros.

Nuevamente, desde ASAJA Aragón, denunciamos la falta de voluntad y el más absoluto caos que desde la Consejería de Agricultura se genera, siempre e indefectiblemente cuando se trata de cofinanciar fondos para nuestros agricultores.

A una inclemencia meteorológica como las fuertes heladas y las graves pérdidas que generaron en su momento y que persisten todavía, se añade para agravar la situación una gestión de la DGA nefasta, cuando en principio se supone que las medidas se toman para apoyar al damnificado, no para empeorar su situación.

Comentarios