Cartas al Director: Posición de la Federación Aragonesa de Montañismo

POSICIÓN DE LA FEDERACIÓN ARAGONESA DE MONTAÑISMO ANTE EL MANIFIESTO POR LAS MONTAÑAS DE ARAGÓN: ALTERNATIVA BLANCA

FEDERACIÓN ARAGONESA DE MONTAÑISMO

La Federación Aragonesa de Montañismo (FAM) es una entidad deportiva que integra en su seno a los clubes y deportistas que practican deportes de montaña, y cuyo objeto es, por consiguiente, la promoción y desarrollo de estos deportes en la Comunidad Autónoma de Aragón. Pero además, entre las funciones que le asignan sus Estatutos, la FAM tiene encomendada la promoción y protección del medio ambiente natural donde se desarrollan todas las actividades de su competencia.

Los montañeros aragoneses han mostrado siempre una especial sensibilidad por las cuestiones que afectan a la conservación de los paisajes y ecosistemas de montaña, tomando parte activa en numerosas campañas para la preservación y protección de espacios naturales, como en los casos de Añisclo, Macizo de la Maladeta, Glaciares Pirenaicos, Cañones de Guara, o más recientemente los valles de Canal Izas y Canal Roya. No resulta excesivo afirmar que la declaración de algunos parques naturales de montaña se debe, en buena parte, a la intervención de montañeros en diversas fases del procedimiento, que en cualquier caso han aportado siempre su experiencia deportiva y su conocimiento del territorio.

La defensa del patrimonio natural aragonés constituye un objetivo permanente de la FAM que, a tal fin, tiene creado un Comité de Defensa de la Naturaleza que participa activamente en los Patronatos de los Espacios Naturales Protegidos. La disposición al diálogo y colaboración de los montañeros con otros colectivos, entidades y administraciones públicas es asimismo permanente, pese a que en determinados casos nos hemos visto afectados por regulaciones o prohibiciones, no siempre razonables ni razonadas, que limitan de forma injustificada nuestra actividad deportiva. Creemos en el valor del diálogo y así lo hemos venido demostrando a la hora de planificar nuestros refugios, senderos, zonas de escalada y actividades deportivas en general.

Ante la que parece inminente ampliación de algunas estaciones de esquí en el Pirineo Aragonés, la FAM entiende, en primer lugar, que debe potenciarse la práctica de los deportes de nieve en condiciones seguras para los deportistas, facilitando el acceso a las instalaciones y pistas en las mejores condiciones posibles, pero entiende también que esas actuaciones que implican intereses económicos y sociales de diversa índole, y que afectan también al patrimonio natural y cultural, deben realizarse en el marco de una planificación del territorio a través de las figuras legales que en cada caso resulten más convenientes.

Demasiadas veces hemos asistido a la destrucción de hermosos paisajes de montaña bajo el pretexto de favorecer el desarrollo de las comunidades de montaña, cuando quizá con unas medidas correctoras adecuadas hubiera sido posible minimizar los impactos negativos a límites tolerables; demasiadas veces hemos comprobado que al actuar sobre un medio tan frágil como la montaña se opta por una política de hechos consumados, por la realización de actuaciones aisladas pero sucesivas cuyos impactos se van sumando en progresión constante, produciendo un deterioro ambiental cada vez más irreversible, cuando una ordenación del espacio, que contemplara también aquellos valores que se considera necesario preservar, hubiera permitido un desarrollo más armónico, equilibrado y respetuoso con el medio natural.

Reivindicamos en consecuencia la ordenación del territorio de montaña de forma que se garantice la conservación de la naturaleza y resulten compatibles el desarrollo económico, la práctica deportiva y la protección de espacios naturales. Queremos ser oídos en cuantos debates afecten al futuro de nuestras queridas montañas, y solicitamos que no se realicen nuevas actuaciones de urbanización o ampliación de instalaciones en el territorio de montaña, en especial las que afectan al territorio de alta montaña, sin una previa planificación y evaluación estratégica del impacto ambiental que dichas actuaciones generan, así como que se adopten las medidas de protección que procedan para aquellos espacios naturales que por encontrarse colindantes pueden sufrir impactos irreversibles.

Finalmente, y en atención al debate suscitado sobre la ampliación de esquí de Formigal hacia el valle de Espelunciecha, la Junta Directiva de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), en su sesión de 15/10/2003 tomó la siguiente resolución: ratificar el denominado Manifiesto del Anayet, impulsado por la FAM y por colectivos ecologistas aragoneses, y firmado el 18/9/1999 por numerosos colectivos ciudadanos de todo el Estado, solicitando la declaración de un Parque Natural en el Macizo del Anayet. Así mismo, la FAM solicita al Gobierno de Aragón la realización de un Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) que permita delimitar el ámbito territorial objeto de ordenación, definir el estado de conservación de los recursos naturales y ecosistemas, determinar las limitaciones generales y específicas respecto a posibles usos y actividades, así como establecer los regímenes de protección pertinentes.

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