Localizados en Mauritania 15 alimoches nacidos y marcados en Huesca

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Un proyecto de investigación, en el que participan el Departamento de Medio Ambiente y la Estación Biológica de Doñana, ha permitido localizar en Mauritania 15 ejemplares de alimoche que nacieron y fueron marcados en Aragón, en concreto en las comarcas de Hoya de Huesca y Cinco Villas.

Para su seguimiento, se ha recurrido a técnicas de radiotelemetría por satélite. A varias aves se les equipó durante los años 2001 y 2002 con radioemisores que envían una señal a un satélite que es capaz de precisar y remitir al investigador información acerca de la situación del alimoche. De este modo, se ha podido determinar que los alimoches aragoneses y del resto de la Península ibérica invernan en el Sahel (la sabana) de Mauritania, al sur del Sahara. El siguiente paso en la investigación se ha llevado a cabo durante el mes de enero de 2004. Un equipo de investigadores se ha desplazado a Mauritania con el fin de tratar de localizar a las aves marcadas y de estudiar sobre el terreno los problemas de conservación que pudieran tener estas poblaciones. A pesar de las dificultades logísticas impuestas por el medio, los resultados no han podido ser mejores: nada menos que 15 alimoches marcados en las comarcas aragonesas de Cinco Villas y Hoya de Huesca han sido localizados en las sabanas de acacias que limitan entre los países de Mauritania y Malí.

El alimoche (Neophron percnopterus) es una de las especies de aves rapaces que ha sufrido un mayor declive en toda su área de distribución europea durante las últimas décadas. Hoy en día la población del continente se concentra en España, donde sólo quedan 1500 parejas, un 30% menos que hace dos generaciones. De hecho, se calcula que el 70 por ciento de las parejas del Valle del Ebro ha desaparecido desde 1980. Aragón aun alberga uno de los censos más nutridos de la península con unas 280 parejas repartidas por todo el territorio.

La particularidad del alimoche es que pasa la mitad de su vida, seis meses cada invierno, en tierras africanas, donde, hasta el momento, nada se sabía acerca de sus problemas de conservación. En estas áreas las aves aprovechan los inmensos recursos que brinda la abundante cabaña ganadera. Las conclusiones, aun provisionales, son esclarecedoras desde el punto de vista de conservación de la especie en África: si los alimoches se extinguen no es por falta de recursos en África ni por las amenazas a las que allí se ven expuestos.

A la espera de confirmar estos resultados en próximas expediciones, todo apunta a que la conservación de esta especie migradora, al igual que otras que ocupan las mismas áreas africanas como el cernícalo primilla o el milano negro, recae sobre la corrección de los factores que operan en Europa, como son el uso de venenos y la pérdida y destrucción de los paisajes y usos tradicionales agroganaderos.

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