Amigo conductor

José Luis Barrio

La Navidad, al margen de lo que es el centro de la celebración, es una fecha en la que se produce un gran número de desplazamientos y ligado a esta circunstancia los terribles accidentes de circulación. Nos lo han dicho desde aquellos anuncios en blanco y negro que guardamos en la retina, por medio de canciones como ? precaución, amigo conductor? y con mensajes impactantes con imágenes de muertos o tetrapléjicos, pero nada, casi seguro, aunque aspiro a equivocarme. Un día de estos el informativo de radio, la apertura de un telediario o la portada de un periódico serán ocupadas por un trágico accidente. Por lo menos, dentro de la información diaria, estos sucesos nunca dejan de conmocionarnos y siempre los intentamos resaltar. ¿ Cuál es la solución? Yo no la sé.

De acuerdo que determinadas carreteras como la N-240, por la que tránsito muy a menudo, necesita su conversión a autovía y la eliminación de los puntos negros con urgencia. Hasta la fecha sólo recordamos ?parcheos ? si me permiten la expresión, ya que en prácticamente ningún caso se ha resuelto de forma decisiva los problemas. En la recta de Velillas, se actuó eliminando los puntos que se consideraban más problemáticos, de hecho se mejoró, pero aún quedaron un par de cambios de rasante peligrosos. La recta de Peraltilla, las curvas de Angüés, la entrada a Monzón... casi nos hemos aprendido la carretera palmo a palmo. Pero el problema no acaba aquí, ya que cuántas veces hemos escuchado conversaciones o hemos vivido episodios en los que hemos pasado tres o te adelantan con poca visibilidad y se te encoge el corazón y empiezas uy, uy.... hasta que termina en el carril bueno sin que pase nada y todo para llegar a la vez al mismo sitio.

En definitiva, todos sabemos que en estas fechas hay que estar más atentos que nunca, respetar aquello de la distancia de seguridad, evitar la ingestión de alcohol, prestar más atención de lo que es habitual en los desplazamientos cortos y no contestar, a no ser que tengamos el manos libres homologado, la llamada del móvil. Seguro que no hay nada que no pueda esperar a que lleguemos a un punto donde, parados, contestemos. Sólo me resta ? amigo conductor? desear una Feliz Navidad y que a la vuelta, estemos todos y no falte ninguno por un accidente, que se hubiera podido evitar.

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