La CHE instala una exposición permanente sobre glaciares en su sede

Los únicos glaciares activos y vivos de la Península Ibérica se encuentran en Los Pirineos, y sobre ellos la Confederación Hidrográfica del Ebro acaba de inaugurar la exposición permanente que estará instalada en la sede de esta Confederación. Una exposición que pretende mostrar la realidad de estas reservas de hielo natural y su evolución en el tiempo, aportando testimonios de expertos de distintas épocas, desde el sigloXVIII hasta nuestros días, e incidiendo en los resultados del seguimiento científico que de estas masas de hielo se realizan desde hace 25 años en el programa ERHIN del Ministerio de Medio Ambiente.

Estos glaciares son los únicos vestigios que quedan de las glaciaciones cuaternarias en nuestro continente y, según los expertos, sufren una degradación frente a la que poco se puede hacer y en la que intervienen los cambios climáticos y la evolución de nuestro planeta. La fase de regresión glaciar que actualmente soporta el Pirineo sigue Ia misma tónica que se observa a nivel mundial.

La Dirección General de Obras Hidráulicas y de Calidad de las Aguas del Ministerio de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Ebro analizan y vigilan el comportamiento de los glaciares activos del Pirineo, lo que permite conocer su evolución y también constatar la situación de retroceso en que se encuentran. El seguimiento sistemático se realiza efl el marco del programa ERHIN, que también lleva a cabo un seguimiento sistemático de ias precipitaciones en forma de nieve y de evolución del manto nival como factor de regulación natural en la cabecera de los ríos. Los trabajos que se vienen realizando incluyen el seguimiento anual de cada uno de los aparatos glaciares la realización de estudios geofísicos para determinar espesores y estructura interna del hielo, asl como trabajos de balance anual de la masa glaciar y su movimiento.

A comienzos del sigloXX, las masas de hielo natural en la cordillera pirenaica ocupaban una superficie aproximada de 3.300 hectáreas y en la actualidad ronda, por el contrario, tan sólo 500, de las que el 60% corresponden a la vertiente española. El macizo de Aneto-Maladeta concentra un 56% de la superficie glaciar española y el resto se distribuye, casi a partes iguales, entre los macizos de Monte Perdido, Picos del Infierno y Posets. Estos glaciares son los principales protagonistas de esta exposición.

La exposición recoge además testimonios históricos de prestigiosos glaciólogos que dan muestra de la evolución del paisaje de alta montaña en la cordillera pirenaica. La exposición se ha diseñado desde un punto de vista didáctico y divulgativo. En este sentido se plantea como visita guiada para lo cual se requiere Ia inscripción previa en la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro. La exposición se dirige a todos los interesados y de forma especial a los centros educativos.

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