Huesca, ¿Comercio abierto?

Lorenzo Río

En estas fechas tan señaladas en las que el consumo se dispara, hay una reflexión inevitable que llega a nuestras cabezas: ¿Realmente Huesca tiene copado ya todo su equipamiento comercial? Desde los comerciantes oscenses se responde desde luego que sí. Es verdad que el pequeño comercio oscense es de calidad y muy variado, pero en cuanto a grandes superficies en nuestra ciudad, no se puede decir lo mismo. Sólo tenemos dos centros comerciales, por denominarlos así, puesto que esta denominación en este caso es algo dudosa.

Decimos que nuestro comercio es variado y de calidad, es cierto, pero aún así no faltan los oscenses que por estas fechas se desplazan hasta Zaragoza, desde hace un tiempo a tan sólo 35 minutos en coche, para realizar sus compras navideñas en algunos de los grandes centros comerciales de la capital. Y ante esto qué es lo que se hace desde Huesca... pues precisamente oponernos a que Huesca cuente con infraestructuras semejantes a éstas; y digo semejantes porque lo que aquí se propuso hace un tiempo y, como solemos hacer, se rechazó, era un gran espacio de ocio y no precisamente un enorme centro comercial como se dio en llamar por aquellos que se oponían a él.

Queremos que nuestra ciudad cuente con una buena oferta para el ciudadano y para el visitante y, sin embargo, seguimos cerrando nuestros establecimientos en agosto, la época más turística del año, y ni siquiera contamos con una alternativa como superficies de ocio de este tipo que, nadie puede negarlo, también atraen a los visitantes cuando se dejan caer por una nueva ciudad. Si nos quedamos sin alternativas de ocio y comercio durante el año y en especial en ese mes estival, ¿no sería bueno contar con un espacio que de esa manera, al menos, no haga pensar a quien viene a conocer Huesca, que esa ciudad que está bajo los Pirineos, sea una ciudad muerta, sin nada? Porque no hay que negar que Huesca tiene muchas cosas que enseñar, pero también son muchas menos que otras ciudades de nuestro noroeste español, por llamarlo así.

Difícil será así evitar que parte del dinero que podría quedarse en nuestro territorio, se vaya hasta Zaragoza donde los oscenses somos tan asiduos a realizar importantes compras.

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