Juan José Omella llama a las monjas de Belén a cumplir con la legalidad vigente

El obispo de la diócesis Barbastro-Monzón, a la que pertenece la localidad de Villanueva de Sijena, ha señalado que es positivo que el monasterio de esta localidad permanezca habitado como hasta ahora, por lo que la orden, el gobierno de Aragón y el Ayuntamiento están condenados a entenderse, lo cual sería positivo para todas las partes, añade el obispo.

Precisamente, tras la ordenación del nuevo obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz, Marcelino Iglesias, la Consejera de Educación y Cultura, Eva Almunia, y el Presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Rouco Varela, trataron el asunto. En el transcurso de la entrevista Rouco Varela le dijo al Presidente Aragonés que había que llegar a un acuerdo ya que, de lo contrario, las monjas de Belén se verían obligadas a abandonar el cenobio sijenense.

Enlaza este aviso de Rouco Varela con la visita que recientemente realizaba al Monasterio de Sijena el Presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, en la que Bono animó a las hermanas de Belén a habitar alguno de los monasterios de su comunidad.

Preguntado Juan José Omella por la conversación de Marcelino Iglesias con el presidente de la Conferencia Episcopal, sin negar que se hablo del asunto de Sijena y del contencioso de las monjas y el myuntamiento monegrino, el obispo de Barbastro-Monzón ha dicho que al final habrá un acuerdo.

Omella, sin querer buscar responsables de la situación actual, ha dicho que hay que hablar y negociar, pero todo eso dentro de la legalidad vigente, refiriéndose, sin duda, a las actuaciones de las monjas que han supuesto un incumplimiento de normas urbanísticas, patrimoniales, hidrológicas y turísticas.

La orden de Belén, no obstante, no tiene porque observar la recomendación del obispo ya que no le debe obediencia, al igual que el resto de ordenes religiosas.

Comentarios