Comunicaciones

Nuria Garcés

Ésa, podríamos decir, es la madre del cordero. Tener o no tener buenas comunicaciones pone o quita del mapa. Contar con buenas carreteras, mejor si son autovías o autopistas asegura un futuro bastante bueno a quien las tiene. El resto, es caer en el olvido, en la dejadez y en la desesperación de los lugareños.

Lástima que este martes no haya sido el ministro del ramo quien se ha visto inmerso en un atasco en Peraltilla, con una viga que circulaba a velocidad de crucero cero, para darse cuenta de la necesidad más que urgente de contar con una autovía entre Huesca y Lérida. De hecho, algunos dirigentes han llegado hoy tarde a la cumbre de alcaldes de la N-240, por las retenciones en que se han visto inmersos. Incluido el organizador, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Antonio Cosculluela.

Recientemente tenía yo la posibilidad de charlar con gente de Albacete, de Almería, de Alicante... Ciudades y provincias mucho más ricas y pobladas que Huesca. ¿Cuál es la diferencia, dónde está el secreto? Me decía el compañero de Albacete: ?Nosotros estamos a escasas dos horas de Madrid, por supuesto por autopista. Y a una hora y media de la playa, también con autopista. Nuestra provincia no tiene nada de especial, pero su situación estratégica es esencial y las comunicaciones hacen todo lo demás?. Piensen, si no, en Ciudad Real. Ciudad que también se ha dado a conocer y ha crecido notablemente gracias al AVE.

Estamos de acuerdo en que la posición de Huesca en el tránsito entre Madrid, Zaragoza, París es inmejorable. Ahora sólo necesitamos que nos doten de comunicaciones; de buenas comunicaciones. Es lo ?único? que nos falta.

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