Cartas al director: La pérdida de categoría de la oficina de correos. Un nuevo ataque a Benabarre

Carlos Colomina, Presidente Asociación Rio Guart

Haciéndonos partícipes del sentir de todo el pueblo, los integrantes de la Asociación Río Guart queremos mostrar nuestro más enérgico rechazo a la pérdida de categoría de la Oficina Postal de Benabarre que se ha hecho efectiva este pasado lunes y expresar la total indignación que esta situación está generando en la Ribagorza Oriental. Desde el pasado día 17, esta Oficina ha visto reducido su horario de apertura de siete horas y media de ventanilla a tres horas diarias, pierde personal laboral y deja de prestar servicios tan importantes como los giros inmediatos, el resto de actividades bancarias o los buró-fax.

Estamos ante un proceso desatado de pérdida salvaje de servicios en esta comarca que se sucede con total impunidad y que cierra cada vez un poco más la posibilidad de renacimiento económico y social que esta comarca se merece. En un momento histórico en que a políticos y grandes empresarios se les llena la boca hablando del desarrollo sostenible y rural, de la descentralización económica o del impulso a las comarcas, la única respuesta real en que se traducen estas palabras es en el carpetazo a las ilusiones de las gentes que seguimos apostando por vivir en los pueblos que nos han visto nacer. Lo hemos vivido, lo estamos viviendo, en Benabarre: nos cierran Correos y nos quieren traer a cambio vertederos contaminantes, líneas de alta tensión que sólo pasarán por nuestro territorio, pantanos y otras porquerías parecidas.

Por eso, esta Asociación va a iniciar una nueva campaña de movilización popular y de recogida de firmas y apoyos para defender la vuelta a la anterior situación de nuestra Oficina de Correos y para ir recuperando el resto de servicios públicos que hemos ido perdiendo en los últimos veinte años.

Nos estamos jugando el futuro; el nuestro y el de nuestros hijos y la propia viabilidad de Benabarre y del resto de los pueblos de la Ribagorza Oriental. Con los criterios economicistas que se han empleado para recortar las funciones y el personal de Correos, mañana le puede tocar a las escuelas, al Centro de Salud o a la Residencia de la Tercera Edad, como antes les tocó a la Oficina Medioambiental (veterinarios), a la Guardia Civil o a los Juzgados.

Tenemos derecho a ello, tanto como lo puedan tener en Madrid, en Zaragoza o en Huesca. Nos lo reconoce esa misma Constitución que ahora es enarbolada como un texto sagrado por los partidos en el poder. Cumplan pues, señores políticos, con su contenido y garanticen los servicios públicos en nuestro territorio sean o no rentables. Con la brutal despoblación de este territorio que ustedes han impulsado, con la gran dispersión geográfica que su política ha propiciado, difícilmente va a ser rentable prestar ningún servicio, pero ha pesar de ello tenemos tanto derecho a disfrutar de ellos como el resto de los españoles. Y es su obligación arbitrar las medidas para que esto ocurra. Porque en caso contrario, además de deslegitimar esa Constitución que tanto dicen defender, confirmaremos plenamente la sospecha de que nos quieren echar de nuestra tierra para campar por ella con total impunidad.

Y queremos finalizar con una advertencia para el resto de Ribagorza y para las comarcas vecinas. La situación que se está viviendo en Benabarre muestra gráficamente lo que ocurre cuando los criterios de rentabilidad a cualquier precio se anteponen a los de servicio público y a los derechos constitucionales de los ciudadanos de recibir una cobertura asistencial residan donde residan. Si los vientos políticos y económicos no cambian radicalmente, la reducción de nivel de la oficina de Benabarre no será la última que veremos en estas tierras.

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