Cartas al director: La dictadura del propietariado

Carlos Rueda, presidente Los Verdes-S.O.S Naturaleza Aragón

Conócese bajo esta denominación al periodo histórico que comprende desde la Revolución industrial y urbana, a mediados del siglo XIX, hasta principios del siglo XXI.

Durante su hegemonía, las Dictaduras del Propietariado, adoptaron multitud de nombres: Colonialistas, Imperialistas, Capitalistas, Neoliberales, Globalizadoras?

Tuvieron su origen en Europa, siendo rápidamente exportadas, con la emigración, al Norte de América. Ello supuso el genocidio de los aborígenes, un método que luego se practicaría con asiduidad en nombre de la Democracia y la Libertad.

En el resto de continentes fueron surgiendo otras potencias de rango inferior, si exceptuamos el bloque Oriental chino-ruso, dominado por Estados procedentes de la Dictadura del Proletariado, un capítulo exhaustivamente estudiado, a diferencia del que hoy nos ocupa.

El éxito y euforia iniciales de las Dictaduras Propietarias fue substituido rápidamente por la cruda realidad de unas diferencias sociales en aumento. Las fases de relativa calma social fueron reduciéndose entre crisis de baja intensidad y guerras fratricidas.

Poco a poco, la carestía de recursos propios en relación con el consumo necesario para preservar el cínicamente llamado Mercado Libre, dejó en evidencia la depredación salvaje al que eran sometidos los países peor colocados en este momento crucial de la historia. La lista completaba las cuatro quintas partes de la Humanidad.

Este fenómeno histórico arranca con la aparición de nuevas tecnologías bélicas y de control social, alimentadas por Estados nacionalistas y expansionistas. Hacia el final de su evolución, los Gobiernos obedecían o representaban intereses privados de enormes corporaciones antidemocráticas transnacionales, con tentáculos en todo el Globo; de ahí el último nombre adoptado: Globalización.

Las Dictaduras del Propietariado implantaron como primer valor social la propiedad y su cantidad. El resultado fue una sociedad jerarquizada por la Tecnología y los Medios, con lo que el abismo entre países y ciudadanos pobres y ricos aumentó incesantemente.

Lo significativo de este periodo es que el instinto de cooperación, el mismo que condujo a la Especie justo hasta el umbral del Estado tecnológico, mutó a partir de entonces en egoísmo, miedo, obsesión patológica por la propia seguridad, afán de lucro, imitación, competitividad...

De este modo, tras un violento esplendor (que no alcanzó más allá de Marte o Venus pero llenó de caspa océanos y continentes así como la órbita de nuestro planeta) las Dictaduras del Propietariado abrasaron en poco más de 150 años el maravilloso planeta que heredaron.

Pero no todo fue negativo.

A pesar de su meteórica presencia en la Historia de la Humanidad y, haciendo de la necesidad virtud, este siglo nos legó la Ética Ecológica (Ecología = Ciencia de la Casa) cuya influencia fue decisiva para superar complejos discriminatorios de Nación, Raza, Sexo o Religión.

En su vertiente científica (no hay ciencia sin ética) hoy día continúa siendo de capital importancia para una correcta interpretación del futuro por su carácter universal y local; una interpretación, por otro lado, no ideo-lógica sino lógica

Comentarios