Barbastro honra a sus difuntos

El día de todos los santos. Una festividad cristiana en la que se honra a todos los difuntos. Barbastro no se mantiene al margen de esta fiesta y, tras varios días de limpieza y acondicionamiento del cementerio, cientos de barbastrenses se han acercado hasta el campo santo para llevar flores a sus seres queridos.

Son éstas, las flores, uno de los aspectos más importantes de esta festividad. Las floristerías trabajan sin descanso durante toda la semana para que todos sus clientes puedan contar con sus flores frescas este sábado. Los centros, de flores naturales, son los artículos más demandados.

La llegada de esta festividad reabre viejos debates. Uno de ellos es el de la falta de espacio del cementerio barbastrense, un problema que arrastra desde hace años, según explica Joaquín Ferrer, canónigo administrador del cementerio.

Desde los años ochenta se dispone del terreno y se ha elaborado un proyecto de ampliación del cementerio que pretende ejecutarse antes del final de la legislatura. El alcalde de Barbastro, Antonio Cosculluela, explica que el proyecto puede haberse quedado obsoleto y debe decidirse si se continúa con él proyecto o si se realiza otro más moderno.

El cementerio de Barbastro, que data de principios del siglo XIX (1.807-1.808), cuenta en la actualidad con más de 5.000 enterramientos, con un promedio de 110 anuales; cifra que se mantiene en los últimos años. De los 5.000 nichos con los que cuenta el camposanto, 250 se construyeron hace dos años para paliar la demanda existente. El camposanto cuenta además con una quincena de panteones familiares, todos ellos ya vendidos.

Hoy en día las funerarias se ocupan de la mayor parte de las gestiones que deben realizarse cuando se muere una persona. Traslados, esquelas, enterramiento, flores, ataúd... aunque la familia es quien debe elegir el tipo de funeral y ataúd que desea. Un funeral muy sencillo puede costarnos unos 300 euros, pero los más habituales suelen rondar los 2.500.

En caso de incineración, los precios no son muy diferentes. En la comarca del Somontano, tan sólo un 3% de los fallecidos son incinerados, según se apunta desde una funeraria. Barbastrense.

Comentarios