Cartas al director: El ayuno de la Dignidad

Luis Solana Garcés, Alcalde de Artieda de Aragón (Zaragoza)

El 26 de octubre empezamos en Artieda un ayuno de seis semanas a relevos con una profunda convicción que desde luego hoy mantenemos: el proyecto de recrecimiento de Yesa y el resto de los embalses previstos en el Pirineo, claves para ejecutar el maldito trasvase, además de ilegales y corruptos, son profundamentes injustos, desastrosos para nuestros pueblos y nuestras comarcas y sus consecuencias serían mucho más duras para el futuro que el ayuno que por una, dos o seis semanas podamos hacer. Teníamos muy claro que la causa merecía la pena.

En esta semana de ayuno hemos sentido crecer, a la vez que el estomago se iba quedando vacío, algo que ya estaba y en lo que siempre hemos creído: La Dignidad. Contra ella no valen promesas, planes de restitución, compensaciones, etc.; no valen cuando crees que lo amenazado no tiene precio. Contra la dignidad no hay armas, el que se enfrenta a ella sólo puede acabar bajando la cabeza y el ayuno es un gran ejercicio de dignidad.

Este testigo que os pasamos el domingo, además de todo lo que simboliza, va cargado de esa dignidad, una dignidad que va a ir creciendo semana a semana con la que cada uno de vosotros vais a sentir en vuestro ayuno.

Nosotros, como afectados más directos, no encontramos palabras para expresaros el agradecimiento sincero que sentimos por vuestra solidaridad y compromiso. Un compromiso personal y entendemos que colectivo, porque este ayuno no se quedará en Jaca y comarca que siempre han estado con nosotros, sino que se extenderá a Huesca, Zaragoza, las Terres de l'Ebre, Barcelona y Bruselas.

Por eso, las gracias más sinceras a quienes nos cogéis el relevo y nuestro deseo de que lo llevéis y paséis con la satisfacción que nosotros hemos sentido. Quiero agradecer también la colaboración del equipo médico y un reconocimiento especial para los más jóvenes de nuestro relevo, porque aunque a veces dudamos de la capacidad de sacrificio de la juventud, Daniel, Enrique e Israel han sabido llevar con orgullo este ayuno. Un aplauso para todos. Gracias.

Comentarios