Los padres del colegio el Parque, soliviantados, piden una mejora integral del centro

La situación creada tras la inundación sufrida por el centro, ha servido para que los padres piden a la consejería de Educación y Cultura que acometa los trabajos necesarios para que el colegio reúna las condiciones de seguridad y salubridad que marca la legislación.

Este centro educativo presenta numerosas deficiencias, algunas conocidas hace décadas.

Los padres van a exigir al director Provincial de Educación, Mariano Buera, que el Gobierno de Aragón se tome en serio esta cuestión y no ignore los problemas del colegio como han hecho sus antecesores.

La Asociación de Madres y Padres se reunirá el próximo miércoles con Buera para trasladarle el malestar generalizado que existe en la escuela. Un día antes, el martes, la AMYPA celebrará una asamblea extraordinaria en la que se tratará el asunto. Finalmente, para el viernes que viene hay programada otra asamblea de padres en la que se quiere que haya un representante de la Consejería que pueda ofrecer toda la información que requieren los padres y pueda decidir sobre la propuestas que allí se hagan.

En la asamblea que tenía lugar este pasado viernes se puso de manifiesto que la situación en las aulas es muy complicada ya que hay un olor muy desagradable y numerosos ruidos, que apenas dejan impartir clase. En un ambiente de crispación general, los padres quieren que la consejería se tome el asunto en serio.

Desde que han comenzado las obras de remodelación de los desagües, las salidas y entradas al colegio son insufribles, dicen los padres, ya que se congregan 600 personas en el hall del centro a la entrada y salida de clase, ya que el patio de recreo está inutilizado.

Por otro lado ha habido que recortar el recreo de los niños de infantil porque tienen que compartir el mismo espacio con los más mayores; las clases de gimnasia de estos últimos han desaparecido y el servicio de comedor se ha habilitado en el CEI, par lo que hay que transportar a los niños.

Los padres han pedido poder entrar a los pasillos para recoger a sus hijos, que el Ayuntamiento corte la calle Valentín Carderera o que sitúe un policía local en la zona, e incluso que se busquen otro espacio donde poder dar las clases en condiciones.

Algunos padres se están planteando muy seriamente cambiar a su hijo de centro y otros como primera medida han prescindido del servicio de comedor.

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