50 aniversario de la ascensión a El Puro en los Mallos de Riglos

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Montañeros de Aragón y un amplio grupo de amantes a la escalada y montaña celebran este fin de semana en Riglos el 50 Aniversario de la ascensión a ?El Puro? en los Mallos de Riglos. El domingo se rendirá homenaje a la cordada histórica que formaban Rabadá, Bescos y Cintero

Ángel López ?Cintero?, único superviviente de intentará este domingo alcanzar la cima de ?EL Puro? ataviado con el equipo de la época y equipos técnicos de la actualidad. López tenia 17 años.

El programa de actos incluye la proyección este sábado de la película Montañas de Ayer de Guillermo Campo y Jesús Bosque, una misa, una reunión de montañeros y una comida el domingo a la que esta previsto que asistan más de 200 personas.

Entre los años treinta y cuarenta casi todas las cimas de los mallos de Riglos habián sido conquistadas. Como explica Bosque ?sólo quedaba por ascender una singular aguja, conocida por su caprichosa forma ?.

La escalada de este torreón presentaba una dificultad excepcional y los escaladores más punteros del momento se habían fijado en él.

El primer intento lo realiza en 13 de Julio de 1947 una cordada del Frente de Juventudes de Huesca formada por Cored, Maté, Esquiroz y Sin. Los jóvenes comienzan su ascensión y a unos treinta metros de altura, Cored sufrió una caída que le produjo la muerte. La profunda conmoción que causo este accidente disolvió el interés por el Puro durante tres años.

En Abril de 1950, una cordada de Zaragoza , retoma la conquista de esta aguja. La forman Carilla, Serón y Millán. En un solo día alcanzan sesenta metros del suelo salvando el pasaje más difícil que hasta ese momento cerraba el avance de sus antecesores. El ascenso se vio bruscamente cortado al tener Carilla una caída. Las débiles cuerdas de cáñamo ceden, el escalador se estrella contra el suelo y muere al instante.

La conquista del Puro tendría que esperar nuevos escaladores que libres del ambiente dramático de los primeros intentos pudiesen coronar esta cima

En 1953 llegan desde Barcelona los prestigiosos escaladores Panyella, Rosig, Hayas y Salas. En el pueblo les pusieron al corriente de los distintos ataques y muertes habidos en la codiciada aguja. Este grupo tenía la reputación, a nivel nacional, de ser los mejores escaladores del momento. Sus medios económicos eran los mejores y el equipo y la técnica eran la vanguardia del momento.

Los escaladores permanecen dos días en la pared, avanzan lentamente arrastrando sus pesados petates. Llegan al collado que da paso a la última aguja de 30 metros. Comprenden que el material que llevan es insuficiente para continuar , pero que conseguir la meta es posible. Abandonan para volver con material necesario.

La noticia del intento corre como la pólvora entre los ambientes montañeros de Zaragoza. Tres escaladores aragoneses: Rabadá , Cintero y Bescos, deciden no esperar e inician el asalto. Después de pasar tres días en la pared, superando extrapolomos y difíciles pasajes , consiguen superar el punto más alto alcanzando por la anterior cordada. A sólo quince metros de la cima se desata una fuerte tormenta. La razón se impone y el grupo decide abandonar.

Los aragoneses intuyen que los catalanes van a aprovechar el 18 de julio para volver a Riglos y deciden apostarlo todo en otro intento.

El 15 de julio de 1953 vuelven Rabada, Cintero y Bescos a Riglos. Con 19, 17 y 22 años tras dos vivac, horas de esfuerzo y una gran hazaña hacen cima.

Ángel López es el único superviviente en la actualidad. Rabada murió con Navarro en el verano del 63 en el Eiger y Bescos falleció en el propio Pisón días después.

Cintero es el único superviviente de esta historia. En declaraciones a Radio Huesca ha indicado que aquellos años fueron una década prodigiosa y que ha calificado de irrepetible.

Ahora ha dicho Cintero ?la escalada y la montaña ya no es lo mismo, todo esta más planificado y tecnificado ?

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