Vicente Salas Fumás imparte "El Gobierno de la Empresa", uno de los cursos de la UIMP

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Vicente Salas Fumás ha sido el encargado de impartir El Gobierno de la Empresa uno de los dos cursos magistrales que este año han formado parte del programa formativo que ofertaba la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en su sede de los Pirineos. Durante dos días este Catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Zaragoza ha mostrado a los alumnos desplazados hasta Formigal todas las claves de la Economía de la Empresa, área en la que se ha especializado durante los veinticinco años que lleva dedicado al mundo de la docencia.

.- ¿El curso que usted ha dirigido está enfocado a todo tipo de estudiantes?.

En realidad está enfocado aquellos que se encuentran en último año de universidad cursando administración de empresas, derecho o carreras similares, así como a profesionales de estas áreas.

.- Para impartir un curso magistral de contenido tan amplio, ¿son suficientes dos días de clase?.

En este aspecto he de decir que habitualmente se suelen impartir en 12 horas, aquí hemos empleado 15, con lo que hemos ganado tiempo, aunque el año pasado en Santander me encargue de uno, con la misma temática, que se prolongó durante cinco días, el resultado en Formigal ha sido muy satisfactorio, sobre todo en lo referente al nivel de participación del alumnado.

.- A la hora de poner en práctica los conocimientos adquiridos por los asistentes, ¿estos son extrapolables a todo tipo de empresas?.

Cuando incluimos el concepto gobierno de empresas nos centramos en aquellas que cotizan en bolsa, en las que participan pequeños accionistas que son quienes realmente financian la sociedad y es a estos a quienes hay que rendir cuentas ya que supervisan su inversión.

En este aspecto es donde radican las verdaderas diferencias con la empresa familiar, porque las mismas personas invierten, gestionan y trabajan en su proyecto y obviamente no se van a engañar así mismos.

Si bien pese a ser un tema de alcance limitado es cierto que hay muchas variantes extrapolables.

.- ¿En que aspectos se ha centrado el contenido?.

Principalmente el curso ha actualizado el conocimiento de las iniciativas legislativas puestas en marcha en los últimos meses, tales como la Ley Financiera, la Ley de Opas, la Ley Concursal, la Ley de Transferencias que supone una continuidad del Informe Albada. En conjunto una valoración de la repercusión en la economía de las empresas que cotizan en bolsa.

.- ¿Ha existido durante mucho tiempo un en la regulación de estas empresas?.

El origen más reciente de estas normativas se remonta a finales de los años ochenta con la publicación del Informe Cadbury en el Reino Unido, en el se abogaba por la autorregulación y se esperaban códigos de gobierno y transparencia y el mercado decidía si apostaba o no por esa empresa. En España se aprobó el Código Olivencia que mantenía las mismas ideas sobre la autorregulación, pero tras una época de crecimiento en bolsa de las empresas se produjo una burbuja inmobiliaria y todo explota, es en este momento cuando se ve la necesidad de crear una normativa. Cambia así la perspectiva y se apuesta por la intervención legislativa y una mayor transparencia, la ley se vuelve más exigente y aparecen los Consejos de Administración.

.- ¿Este tipo de leyes afectan de algún modo a las pequeñas y medianas empresas?.

No tiene porque, en cualquier caso benefician al inversor que evita que su capital sea manipulado indebidamente con una contabilidad inflada o falsa, grandes asignaciones de sueldos. Y favorece a aquellos que quieran invertir ya que ofrece más garantías de cara a analizar los posibles resultados o ganacias.

.- En lo relativo al mundo de la docencia, ¿cree que este tipo de contenidos deben incluirse dentro de las materias académicas?.

Yo en particular si que lo incluyo, en ese aspecto tengo muy claro que el sistema educativo ha de actualizarse constantemente e incluir contenidos que pueden compartirse con otras asignaturas.

.- Y en término más generales, ¿cómo docente opina que al finalizar una carrera universitaria se está bien preparado para acceder al mundo laboral?.

En general se sale bien preparado, pero quien puede trata de distinguirse de los demás y muchos siguen estudiando y optan por realizar un master, esa ventaja les otorga más nivel y les hace aventajarse y estar en posición de ocupar los mejores puestos, se crea un nuevo nivel de competición y al final hay sobreeducación y poca experiencia.

Llegamos a un punto en el que pese ha haberse acortado las carreras universitarias, en su mayoría, se sigue estudiando cinco años, cuatro en la universidad y uno de postgrado.

.- ¿Qué soluciones aportaría al respecto?.

Yo abogo por una enseñanza superior distinta a la actual en la que no deberían existir tantas diferencias como las actuales, de un lado mantendría una formación profesional en ciertas ramas que conduzca directamente a la práctica, y de otro una universidad más generalista y conceptual, que de salida al mercado de trabajo, permita una primera toma de contacto con este, y tras un período laboral y contando con la experiencia acumulada en este tiempo, se acceda al nivel superior, lo que es actualmente un máster, que permita una especialización enfocada al área en la que cada uno desempeñe su trabajo.

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