Aínsa celebra la fiesta de la Morisma

La Plaza Mayor de Aínsa es escenario durante este fin de semana de la fiesta de la Morisma, un drama histórico de mucho tiempo atrás cuyo texto se ha transmitido de generación en generación. Se trata de la representación de la conquista de Aínsa por los Cristianos en el siglo VIII. Casi 300 vecinos colaboran en la representación de la conquista de la Villa por el ejército cristiano del Rey Garci Jiménez que se lleva a cabo todos los años impares durante el primer fin de semana de septiembre desde 1970.

La representación tendrá lugar este domingo a las 17,30 de la tarde y el aforo para ver en directo la Morisma es de 1.700 personas. El presupuesto es de 240.000 euros y en su financiación colaboran el Gobierno de Aragón, la Diputación Provincial de Huesca, el Ayuntamiento de Aínsa e Ibercaja.

Las Cortes de Aragón han venido apoyando esta fiesta durante toda su historia, existiendo constancia de que en el año 1676 acordaron conceder 10 libras jaquesas como contribución y, posteriormente, en 1717, el Rey Felipe V dispuso que se continuase pagando dicha cantidad para colaborar con su celebración.

Aínsa fue escenario de cruentas batallas entre cristianos y musulmanes, siendo liberada de los musulmanes en el año 724 tras un combate en que la tropa cristiana fue guiada a la victoria por una cruz luminosa que apareció sobre una carrasca (Sobrarbre). El árbol y la cruz se convirtieron en el escudo de la villa y forman parte de uno de los cuarteles del escudo de Aragón. El lugar de la aparición está conmemorado a las afueras de Aínsa con un templete circular construido en 1655.

Una historia que se pone en escena con la ilusión de todo un pueblo que se vuelca cada dos años en la celebración de lo que es todo un acontecimiento social y festivo para la villa de Aínsa.

Comentarios