Obras de rehabilitación devuelven la vida a muchos pueblos de Huesca

2003082929 lanuza.jpg

Búbal, Lanuza, Jánovas, Ligüerre de Cinca, Morillo de Tou, Saqués,... son nombres de pueblos que habían quedado prácticamente en el olvido y que durante los últimos años han vivido un resurgir merced a distintos proyectos de rehabilitación. En algunos de ellos se vuelven a celebrar sus fiestas patronales, como es el caso de Búbal y Lanuza este fin de semana, y otros se han convertido en referentes turísticos, especialmente en verano, como Ligüerre y Murillo.

La provincia de Huesca tiene en la actualidad unos cuatrocientos núcleos deshabitados, cifra que podría elevarse en ciento cincuenta más en los próximos años, según denunciaba en su día, el Centro de Estudios sobre la Despoblación y el Desarrollo del Ámbito Rural.

En algunos casos, ocurre la tendencia contraria, una vez que se tocaba fondo comenzaba una labor de recuperación que está dando sus frutos. Por ejemplo, Búbal estaba prácticamente en ruinas y ahora hay más de veinte edificios rehabilitados.

Lanuza vive cada verano la vorágine del festival Pirineos Sur, pero al margen de este evento se ha conseguido devolver la vida a este núcleo; redes de agua, electricidad, telecomunicaciones,... son elementos necesarios en los que se trabaja, lo mismo que en la rehabilitación de las calles,... e, incluso, a modo anecdótico, también se ha de batallar para recuperar las antiguas campanas de la población.

En estos casos estamos hablando de pueblos que quedaron deshabitados con la construcción de los embalses que llevan el mismo nombre. En otro punto del Alto Aragón, el abandono llegaba por el anuncio de regulación del río Ara, proyecto que quedaba desestimado años atrás. Se intenta recuperar, por ejemplo, el núcleo de Jánovas. De hecho ya se han llevado a cabo varias obras de rehabilitación e, incluso, se volvía a cosechar este verano.

El ímpetu de los antiguos vecinos de estas poblaciones está haciendo que salgan adelante estos proyectos de rehabilitación. En otros casos, es la iniciativa de colectivos sindicales; los dos ejemplos más significativos son los de Ligüerre de Cinca (en el que trabaja UGT) y Morillo de Tou (con Comisiones Obreras), ambos se encuentran a orillas del Cinca, junto a los embalses de El Grado y de Mediano, respectivamente. También Cruz Roja Española en Huesca trabaja en la recuperación del núcleo de Saqués, que quedó en el abandono con la construcción del embalse de Búbal.

Comentarios