Historia de un casino casi centenario

Corría el año 1885 cuando la Plaza Navarra fue decorada en su parte central por la fuente de las Musas y desde 1904 reina en la plaza un elemento arquitectónico que sobresale en el conjunto: el Casino de Huesca. Edificio modernista inaugurado el día de San Lorenzo de aquel año, aunque realmente las obras no concluyeran hasta transcurridos tres meses. La historia del casino comienza su andadura, a pesar de todo, en 1901, cuando el Círculo Oscenses - que Manuel Camo fundara en 1877 ? adquirió el terreno donde se erigió este ya casi centenario edificio.

EDIFICIO

En el edificio del Círculo Oscense confluyen una relevante variedad de aspectos urbanos y arquitectónicos que lo convierten en una pieza singular dentro de la capital oscense. Como aspectos urbanos cabe destacar su implantación como plataforma de lanzamiento para la creación del futuro ensanche hacia el Oeste y su vinculación axial con el trazado del futuro parque de Miguel Servet. Por lo que se refiere a la arquitectura, la adscripción del edificio a las pautas del modernismo supone un lazo de unión con su tiempo auque, por desgracia, no tuvo continuidad en la ciudad de Huesca.

Su traza, enmarcada entre cuatro torreones octogonales, es comparable con tipologías palaciales francesas, asimilada en su forma y ornamento con la estética secesionista. Además, la composición de sus huecos, la presencia de su cuerpo central adelantado y la esmerada labor de sus artesanías hacen del conjunto un elemento relevante de la arquitectura aragonesa y española de su tiempo. Su interior esconde una escalinata de gran porte y salones con una excelente decoración y pintura mural de Félix Lafuente; bronces, vidrieras y azulejos modernistas, la puerta de nogal de la entrada, obra de Francisco Arnal, tallas de dragones y formas vegetales son parte del tesoro que esconde este edificio.

El diseño del edificio del Círculo Oscense, del Casino de Huesca, es obra de Ildefonso Bonells, quien mezcló elementos de los palacios renacentistas franceses del Loira, la arquitectura imperial de la Viena decimonónica y de la estética barroca. Este proyecto fue desestimado una vez iniciado y, entonces, tomó la realización de la obra Ignacio Cano, que en parte lo modificó.

HISTORIA

Desde su apertura, el Casino fue el centro de la vida social de la burguesía de la capital del Altoaragón. En él se creó una biblioteca y se organizaron desde un principio conciertos, exposiciones y actos relacionados, en todo momento, con el ámbito cultural.

Pero el Casino no vivió siempre como tal, como centro de la burguesía y la vida social de la ciudad. La prohibición del juego durante la dictadura de Primo de Rivera deterioró la economía del mismo. La Guerra Civil lo convirtió en Hospital Militar, adecuándose sus salas para nuevos usos, por lo que pinturas y adornos se convirtieron en objetos recubiertos de cal. Es en 1952 cuando el Ayuntamiento de Huesca se hizo cargo del edificio y en 1982 se creaba una fundación pública municipal para su gestión.

ACTUALIDAD

El Casino es, actualmente, un espacio para la ciudadanía. Alberga la sección moderna de la Biblioteca Provincial, la Escuela Municipal de Jota y otros grupos culturales, como lo es el club de ajedrez. Del mismo modo sus salones acogen el Certamen de Cine de Huesca, de reconocimiento mundial. Ahora una empresa privada ha arrendado parte del edificio para gestionar el Restaurante Lillas Pastia. Del mismo modo se cuenta con el trabajo de la Escuela Universitaria de Restauración de Huesca, que rehabilita en estos meses la pintura y las vidrieras para preparar todos los detalles para la celebración del Centenario dentro de poco menos de un año.

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