Dudas sobre la seguridad de los campamentos en el Pirineo

Según la alcaldesa de Castejón de Sos el incidente en el que casi pierden la vida varios niños de un campamento cuando se bañaban en el Esera fue fruto del desconocimiento y la imprudencia de los monitores.

No se ha andado por las ramas María Pellicer a la hora de analizar lo sucedido. Primero ha criticado la actitud de Endesa provocando una fuerte subida del caudal, lo que motivó una situación muy complicada.

Pero Pellicer ha cargado las tintas sobre los monitores de los campamentos. Ha recordado que durante el verano más de 25.000 niños están de colonias en el Pirineo y no todos están atendidos por personal preparado.

Tampoco entiende la alcaldesa de Castejón de Sos cómo los padres pueden enviar a un campamento a sus hijos cuando entre las actividades figura el baño en un río como el Esera, donde se registran fuertes crecidas.

Añade Pellicer que, además del riesgo de las fuertes crecidas, hay que contar con que poblaciones como Castejón tienen que soportar la explotación de sus recursos hidráulicos sin recibir nada a cambio, lo que impide, por ejemplo, invertir en la depuración de las aguas, por lo que el Esera no solo es hoy un río peligroso sino sucio, dónde desaguan las cloacas de todo el valle.

Recordemos que fue la pasada semana cuando, a causa de un fuerte crecida en el Esera motivada por la derivación de caudales del salto de ERZ-Endesa, un grupo de niños que en ese momento se bañaba en el río fue arrastrado por la corriente y a punto estuvo de vivirse una tragedia en la zona. Los monitores pudieron rescatar a los niños pero tuvieron que ser atendidos de diversas contusiones.

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