Cañerías e inversiones

Luis Laiglesia

Huesca ha crecido y se ha desarrollado en los últimos años en su urbanismo, en su oferta cultural, está mejor comunicada...pero nadie se acordó de que el sistema de suministro de agua potable de la ciudad se estaba quedando obsoleto. Hoy en día contamos con el mismo sistema que hace 40 años. Mejor dicho, con el mismo sistema y el deterioro que la infringido el paso del tiempo.

El desarrollo que ha llegado a otros aspectos de la ciudad ha pasado de largo en lo que se refiere a la red de suministro, quizá porque esta no se ve y no nos acordamos de ella más que cuando falla. Aunque cuando se pone de manifiesto lo hace a lo grande, mostrándose con todos sus defectos a través del corte de agua o el reventón de turno y provocando numerosas molestias al ciudadano que no entiende ni de presiones, ni de depósitos de cola, ni de depuradoras. Lo único que quiere es que al abrir el grifo salga agua y que esta sea de calidad.

Al político no le gusta invertir en tuberías porque no se cortan cintas de inauguración ni hay fotografías en la prensa al siguiente día de poner en marcha la obra. De hecho la única inversión en el sistema de los últimos 20 años ha sido la construcción del embalse de Loporzano, que este sí se ve.

Las deficiencias que muestra el sistema son cada vez más graves. Baste solo recordar que en la traída de aguas perdemos entorno al 40% del caudal. El tema le ha terminado estallando al Consistorio en las manos y no tiene una fácil solución. El ciudadano pide una mejora cuando el Ayuntamiento pasa por un delicado momento en lo financiero.

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