No haga tanto ruido, señor Labordeta

Luis Laiglesia

No todos los días llegan 45 millones de euros a una provincia como la de Huesca. Eso es lo que Aena, organismo autónomo dependiente del Ministerio de Fomento, va a invertir en el Aeródromo Monflorite-Alcalá. Chunta Aragonesista dice que es una barbaridad, que una ciudad como Huesca no necesita una inversión de este tipo en una infraestructura que, además, nace sobredimensionada. Dicen los nacionalistas que Fomento ha hecho algo parecido en localidades como Logroño, Albacete, la Gomera o León, y que el resultado comercial ha sido nefasto.

Lo cierto es que la realidad de ciudades como Logroño y Albacete, los dos últimos aeropuertos en ponerse en marcha, es muy distinta a la de Huesca. De momento ambas urbes son tres veces más grandes, y en el caso de Albacete se partía de una instalación militar, la base aérea de los Llanos. También es verdad que ni la provincia de Albacete ni la de la Rioja cuentan con un potencial turístico como la de Huesca.

No quedan lejos los comentarios de perplejidad de muchos oscenses cuando se anunció que la ciudad contaría con un aeropuerto, pero ahora que las inversiones parecen estar aseguradas no parece que sea lo más inteligente colocar chinas en el camino de una infraestructura que servirá, por lo menos, para que la actividad aeronáutica del aeródromo Monflorite-Alcalá siga perdurando en el tiempo.

En el fondo, la lógica me dice que José Antonio Labordeta tiene razón al dudar de la idoneidad de la inversión de Fomento, pero esa misma lógica me aconseja no hacer mucho ruido, por si las moscas. No vaya a ser que esa inversión cambie de destino y nos quedemos compuestos y sin novia.

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