El puente románico de Loporzano duerme en una nave del Polígono Sepes

Chunta Aragonesista insta al Ayuntamiento a que se agilice su reconstrucción y se decida en la Comisión de Urbanismo su ubicación definitiva.

En julio de 2001, la empresa Arqueología y Patrimonio Cultural S.L. procedió a desmontar la estructura del puente, con el fin de evitar que este quedara anegado por el embalse de Montearagón. Durante 2 semanas extrajeron una a una de las piedras, desde el centro a los laterales, con la ayuda de maquinaria.

Los trabajos fueron contratados por la CHE como una obligación contenida en la Declaración de Impacto Ambiental de Montearagón, y ahora ese mismo organismo de cuenca debe hacerse cargo de su reconstrucción.

Las más de 300 piedras que componen el puente románico de Fornillos, (111 de la arcada y el resto de los estribos laterales) continúan almacenadas en una nave del polígono Sepes de Huesca debidamente coloreadas y numeradas para que cuando se tome la decisíón de reubicarlos, recobre su forma original. Están asentadas sobre mas de 170 palés de madera a la espera de que la Confederación Hidrográfica del Ebro y los Ayuntamientos de Huesca y Loporzano decidan dónde ubicarlo de nuevo.

La concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Huesca, María Jesús Tovar, informó en el mes de abril de sus contactos con técnicos de la CHE para concretar fecha para la reunión, sin que se sepa algo más al respecto.

Ante esta situación de parálisis la portavoz de CHA en el Ayuntamiento de Huesca, Azucena Lozano, solicita se trate el tema de la ubicación en la próxima Comisión de Urbanismo para decidir cuál es la propuesta del Ayuntamiento entre las diferentes posibilidades que se barajan (instalarlo en un parque-merendero o recuperar una zona de ribera aguas arriba del embalse y montarlo como elemento destacado), para mantener seguidamente la reunión tripartita consensuar la nueva ubicación para que la CHE pueda llevarla a cabo.

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