Trabajar como socorrista, una buena opción para el verano

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Estos días en los que los termómetros superan los 30 grados, las piscinas se han convertido en el mejor oasis para las tardes de calor en la ciudad. En ellas se refugian los acalorados habitantes. El uso de las instalaciones acuáticas se ha incrementado un 62.7% según las estadísticas del Patronato Municipal de Deportes. Llegando a alcanzar un total de 46.927 usuarios entra las piscinas de la Ciudad Deportiva, San Jorge y Ruiseñor.

Sin duda pegarse un chapuzón es la mejor forma de refrescarse en este tiempo. Pero para disfrutar de nuestra estancia en la piscina tenemos que tener en cuenta una serie de normas y precauciones. Para asegurar que todas ellas se cumplen y que estamos seguros están los socorristas. Todos aquellos que pasan el verano trabajando al sol para asegurarse que en nuestro tiempo libre podamos acudir a la piscina.

Para trabajar de socorrista es necesario un diploma acreditativo. Para ello Cruz Roja organiza todos los años un curso de socorrismo acuático está dirigido a personas mayores de 16 años y sin límite de edad, y los cursos se suelen realizar durante el invierno y la primavera con el fin de que la titulación de aquellos que lo superen llegue a tiempo para poder trabajar como socorristas durante la temporada de verano. Los cursos suelen ser aproximadamente, de 100 horas, y se suelen dividir en dos partes: primeros auxilios y socorrismo acuático propiamente dicho. Para facilitar la asistencia a este curso, hay otros cursos previos de primeros auxilios de forma que, aquellos que ya hayan superado esta parte, sólo deben presentarse a las prácticas y pruebas de socorrismo acuático.

Y es que el trabajo de Socorrista es muy importante porque aunque puede parecer imposible que alguien se ahogue en una piscina, no es la primera vez que ocurre. Sin embargo, cada año mueren ahogadas entre 70 y 150 personas en piscinas, playas o ríos de España, de las cuales el 80% se producen en piscinas privadas, siendo la mayoría de las víctimas niños que aún no han cumplido los cuatro años.

Cierto que no es una situación muy común, pero, por si acaso, el socorrista no puede faltar en una piscina pública. Aquí en Huesca los socorristas afortunadamente, no se encuentran con estas situaciones, suelen ser las faltas leves como no ducharse antes de darse un chapuzón las que predominan en las piscinas oscenses.

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