Soluciones a las picaduras de verano

En el periodo estival estamos sometidos a pequeños riesgos que en una circunstancia puntual pueden llegar a ser graves. Las picaduras de avispas, de abejas e incluso en la playa de medusas pueden llegar a perjudicar de una forma seria nuestra salud.

Comenzando con las avispas, señalar que este insecto puede utilizar su aguijón repetidamente, mientras que la abeja, especialmente la productora de miel, deja su aguijón y el saco venenoso adherido a la piel de la víctima. No todas las personas reaccionan de la misma forma a estas picaduras. Las manifestaciones pueden ser locales, que son las más frecuentes, o generales que afectan a personas hipersensibles. Normalmente los efectos normales son formación de habón, dolor intenso, picor y enrojecimiento. La zona picada puede acompañarse de edema o inflamación. Los síntomas tienden a desaparecer en 8-12 horas. Pero, en el peor de los casos, también puede ocurrir que se produzcan palpitaciones, inflamación de labios y lengua, dolor de cabeza, malestar general, dolor de estómago, sudoración abundante, dificultad para respirar, ansiedad, pudiendo llegar al shock, coma y muerte.

El tratamiento en las formas leves, en el caso de las abejas, debe ser extracción del aguijón con unas pinza sin apretar en la zona afectada. Limpieza con agua y jabón y aplicación de hielo o de una compresa con amoniaco rebajado o vinagre. En contra de los que mucha gente piensa, jamás se aplicará barro. En el caso de que la región afectada se hinche mucho, esté muy dolorida o se presenten síntomas generales, requerir asistencia médica. Una picadura en la boca o garganta de una persona alérgica puede dificultar la entrada de aire en los pulmones como consecuencia del edema o inflamación. En estos casos puede ser útil chupar un cubito de hielo el accidentado durante el traslado urgente al centro hospitalario.

En los casos graves, se deben vigilar las posibles alteraciones que se produzcan en las constantes vitales y trasladar a la víctima a un centro sanitario. En cuanto a las picaduras de medusas destacar que la manifestación de estas picarudas produce dolor con sensación de quemadura irradiado hasta la raíz del miembro afectado. Fenómenos inflamatorios alrededor de la zona de inoculación. Pueden aparecer pequeñas erupciones papulosas. Habitualmente cede en pocas horas.

El tratamiento indicado consiste en lavar la zona afectada con agua de mar. No es recomendable frotar la zona con objetos ni tocarla con las manos. Otro de los consejos es la aplicación local de amoniaco o vinagre (diluido al 50%) o alcohol isopropílico al 60%. Extirpar los fragmento de tentáculos que permanezcan adheridos a la piel (realizar esta operación con guantes) y volver a aplicar amoniaco o vinagre. Normalmente el dolor cede en pocos minutos tras la aplicación. Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico por boca. Se debe prestar especial atención a personas con antecedentes alérgicos, con afectaciones cardio-vasculares o respiratorias, así como a aquellas sensibilizadas anteriormente, debido a que pueden presentar complicaciones importantes, en cuyo caso se actuará como en las reacciones alérgicas o anafilácticas

En caso de sintomatología más grave (debilidad, náuseas, espasmos musculares, alteraciones de la frecuencia respiratoria y pulso) se requerirá asistencia médica y se trasladará a la víctima a un centro sanitario.

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