Corte de digestión, ¿Mito o realidad?

2003071208 corte digest.jpg

Con la llegada del verano los niños ya están de vacaciones y es hora de ir a la piscina y a la playa. Sin embargo, para los padres es un periodo en el que aumentan las preocupaciones: y a todos nos puede sonar la advertencia "no te bañes después de comer que puedes tener un Corte de digestión?.

Según los expertos el término "corte de digestión" es erróneo. Los problemas que pueden ocurrir al introducirse en el agua se relacionan más con otras situaciones que con la digestión y el aparato digestivo. Lo que suele ocurrir es que se produce una pérdida de conocimiento como consecuencia de la diferencia de temperatura entre la superficie del cuerpo y el agua.

Por eso el "síncope de hidrocución", forma científica de llamar al "corte de digestión" es más frecuente cuando el individuo ha estado expuesto durante mucho tiempo al sol y se introduce bruscamente en agua fría; entonces, debido a una constricción de los vasos sanguíneos de la piel, la sangre se dirige a la red circulatoria profunda, fundamentalmente del tubo digestivo, lo que puede producir una parada de los movimientos respiratorios y cardiacos.

Otra de las causas del ?corte de digestión? también puede ser la consecuencia extrema de un reflejo que se produce en condiciones normales y que consiste en que, cuando introducimos la cabeza bajo el agua, disminuye la frecuencia cardíaca; una respuesta exagerada de este reflejo podría terminar en una parada del corazón. Quizá por eso, y en contra de lo que se piensa de forma generalizada, son los ancianos los más propensos a padecer este tipo de accidentes.

Para prevenir que se den estas situaciones hay que evitar las exposiciones prolongadas al sol y los ejercicios físicos intensos antes del baño, el baño después de las comidas y la entrada brusca al agua fría. Lo conveniente es entrar poco a poco en el agua para que el cuerpo se adecue progresivamente a la nueva temperatura. Además, una vez dentro del agua se debe salir rápidamente o pedir ayuda si se siente mareo, escalofríos, náuseas, visión borrosa o zumbidos de oídos.

En resumen decir que es la diferencia térmica entre la piel y el agua el factor fundamental responsable del "síncope de hidrocución", y no el proceso de la digestión.

Comentarios