Con la noche de San Juan el Alto Aragón abre el ciclo festivo del verano

La noche de San Juan, la más corta del año, la de brujas, hogueras y fallas, es la noche mágica por excelencia. Las calles de los pueblos se llenan de hogueras que son saltadas por los mozos mientras los ancianos acuden a suanjuanarse. A partir de la noche de este lunes todos los pueblos comienzan un vertiginosos ciclo festivo en el que se suceden dances, paloteados, romerías y fiestas mayores.

Las fuentes de la ermita de Cillas se convierten en la noche de San Juan en un centro de peregrinación de las gentes de La Hoya, mientras que en los pueblos pirenaicos de San Juan de Plan, Eresué, Saún, Laspaúles y Suils se encienden ramas de pino que son llevadas hasta la plaza para prender una gran hoguera el 25 de junio. La romería que conduce a la ermita de Santa Orosia en Yebra de Basa, en la que participan veinte lugares, es precedida por banderas y estandartes y por los danzantes. En Jaca se dan cita más de cuarenta cruces procesionales de los pueblos lindantes. El 30 de junio en Benasque, los hombres realizan el Ball de Benás, en honor a San Marcial, cuya música fue utilizada en el himno de Riego.

Ya en el mes de julio, el día 26 en Adahuesca los niños participan en el correperas, mientras que en Castejón de Monegros se va a la ermita de Santa Ana con carros engalanados, con los danzantes y el diablo, que será vencido tras haber asustado a los más jóvenes. El 30 de julio, en las fiestas de Camporrells los mozos danzarán el ball d?els Toctes.

En agosto se suceden las fiestas patronales de un gran número de localidades, algunas de las cuales destacan por sus tradicionales dances, bailes y paloteados como las de Eriste, Aragués Oto, Boltaña Bisaurri y Buesa. En este mes también tiene lugar la festividad mayor de Huesca San Lorenzo, el día 10. Pero es el día 15, para la Virgen de agosto, cuando la mayor parte de la provincia está en fiestas. Destaca la popular romería a Santa Elena de Bisecas, donde se dan cita las gentes del Valle de Tena. Otra de las tradiciones típicas de estas fechas son las carreras en la ermita de San Roque de Albelda y la chinchana que se toca en Campo en la que durante más de dos horas las gentes bailan frenéticamente en la plaza. Finalmente, el último domingo del mes se celebra en Ansó la Fiesta de Exaltación del Traje Típico.

Septiembre también es un mes en el que no paran de sucederse las fiestas a lo largo y ancho de la provincia. En Sariñena San Antolín, en Almudévar La Virgen de la Corona, en Ayerbe Santa Leticia, en Aínsa La Morisma, danzantes, albadas y mojiganga en Graus, y San Mateo en Monzón y Lanaja.

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