Cartas al director: Al ilustrísimo señor alcalde-presidente del municipio de Belver de Cinca

Dolores Fernández Pérez

Me dirijo una vez más a un ?Excma.?, tras varias y banales conversaciones personales. en las dependencias del M.I Ayuntamiento de nuestro municipio, encadenadas todas ellas con promesas de solución a mis quejas y sugerencias, y tras instancia-solicitud registrada en el propio consistorio con fecha cinco de Febrero de 2003

A modo de recordatorio, y volviendo al origen del problema, recapitularé diciendo que residimos en propiedad, en el inmueble n° 11 de la calle Monzón de este Municipio En el lateral de la fachada de este domicilio se encuentra una señal de prohibido estacionar Pero aunque el icono normativo existe desde hace ya mucho tiempo, ni se aplica ni se observa, porque desde que fue establecida, quiero pensar que no de forma arbitraria, sino para atender las necesidades de tráfico de este municipio, se siguen aparcando vehículos de forma desconsiderada, perjudicando gravemente, en primera instancia, la circulación de vehículos, y en segundo lugar, ensuciando y golpeando la fachada con los humos desprendidos por los tubos de escape y otras partes de los vehículos estacionados

Durante tres meses, han sido numerosas las ocasiones en las que, el Sr Alcalde ha sido depositario nuestra confianza, al tiempo que el máximo representante de nuestra población nos ha alimentado de promesas, alzando ante nosotros un castillo de falsas esperanzas. No podemos advertir cuál ha sido su empeño, pero si hemos: podido sufrir su inoperancia. Dejando al azar los asuntos que atañen al municipio. y relajando las normas cívicas que lo regulen, se inicia un proceso de falta de respeto, y de esta manera se deshacen los lazos de convivencia Debemos pensar que la unidad social de un país comienza en la familia, pero debe seguir en las comunidades que forman los pueblos. No se puede ser buen alcalde, si no se es buen vecino, ni tampoco el buen maestro es el que dicta al alumno y te corrige, lo es primero por escuchar la replica que aquél le hace a su doctrina.

Si llegados al termino de esta propuesta, el Alcalde de este Ayuntamiento no es capaz. de establecer una regulación vial a través de una ordenanza municipal, y más tarde conseguir que esas normas se puedan dictar y vigilar en su cumplimiento según le ampara la ley, deberemos apelar a las nuevas generaciones "políticas" que vendrán, abiertas a las nuevas propuestas y comprometida si a los valores del respecto, el rigor y la verdad.

Finalmente, sirva esta carta para reconocer estas líneas, como un grito en silencio de los incumplimientos de palabra, y las omisiones de obra, que ya nos han llevado a hacer público, lo que ya era notorio.

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