¡¡Ya está¡¡

Cristina Pérez

Ha pasado. Tranquilos. Tranquilas. La hora mágica de la medianoche pasó. A esas horas suceden las cosas más extrañas: Cenicienta pierde un zapato y se transforma; las brujas vuelan a buscar almas cándidas ;los juguetes cobran vida y las listas electorales se cierran y hasta el último minuto perdura la intriga el misterio, la ilusión, la desilusión...en fin que ya ha pasado.

Desde hoy la vida de cientos de oscenses queda marcada por unas siglas, por un puesto más arriba o más abajo y por la sorpresa de que fulanito se haya presentado por este o aquél partido. Algunos todavía se estarán sorprendiendo a si mismos al comprobar cómo, y con qué artes, el jefe de listas fue capaz de convencerle. Ahora ha visto su nombre, su profesión, su edad, dentro de poco su foto . Por eso le ha entrado como un escalofrio desde la espina dorsal, hasta el interior.

Sabe que para una parte de la población despertará simpatias, otros ya le habrán tachado de su lista de gente preferente y esa mayoria silenciosa pensará que allá él.

Pero esto es así. La democracia exige de gentes implicadas con el sello de independiente o con el logo de un partido político. Tiene que haber hombres y mujeres que dediquen una parte de su tiempo para implicarse más en la sociedad, para ayudar a que las ciudades no se paren.

Son una panda de valientes que saben de antemano que están expuestos a todas las criticas..y a muy pocas felicitaciones. Si usted va en una lista, enhorabuena. Cuando pasó la medianoche del lunes 21, gracias a gentes como usted, la democracia dio otro paso hacia delante. No importan las siglas. Gracias.

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