La grúa “recaudadora”

Nuria Garcés

La cercanía de las elecciones, en no pocas ocasiones, da alas para que los partidos políticos hagan declaraciones, si no desafortunadas, sí poco lógicas. Llega a las redacciones de los medios de comunicación una nota de prensa en la que un partido político critica la gran actividad de la grúa del ayuntamiento de Huesca. El aumento de retirada de vehículos fue el pasado año de un 232 %. Recientemente, otra formación política también reprochaba al equipo de gobierno su afán recaudador. ¿Y?

Porque yo, inocente por naturaleza, me pregunto si la grúa no estará retirando coches bien aparcados, coches que han pagado su parquímetro, coches que ocupan su plaza sin causar estorbo, ni problema, ni peligro. Digo yo, que la grúa se llevará a coches aparcados en doble fila, sobre la acera, junto a una esquina, en medio de un paso de cebra, ante un vado. O sea, vehículos cuyos propietarios están incumpliendo manifiestamente el reglamento de la circulación.

Me resulta un poco paradójico que concejales del ayuntamiento de Huesca, o personas que aspiran a serlo, critiquen el que un servicio municipal se dedique a cumplir con su obligación. Que no es otra que mantener un buen orden en la circulación y los aparcamientos.

Este aumento en el porcentaje de vehículos retirados también debería hacernos pensar otra cosa. Tal vez, antes no se hacía absolutamente nada. Quién no se ha desesperado durante 20 minutos, esperando a que volviese el propietario del coche aparcado en doble fila, justo al lado del suyo, y cuando más prisa tenía. Quién no ha ido a descender la acera, en un paso de cebra, con un coche de capota, y ha tenido que darse la vuelta, porque alguien no había encontrado mejor sitio para aparcar. No quiero recordar calles como José Mª Lacasa o Tenerías, por poner tan sólo dos ejemplos, que en muchas ocasiones parecen el Oeste, cada uno campando a sus anchas.

Los ciudadanos, antes que quejarnos, creo yo, deberíamos cumplir con nuestra obligación, que es la de respetar las normas. También podremos hablar de la necesidad de que se construyan parkings subterráneos en Huesca. Nadie niega su conveniencia. (A este respecto, me permitiré recordar que hay ya uno, junto al Apartotel muy poco utilizado). Pero su ausencia no debe darnos carta de libertad para hacer lo que se nos antoje. O seguimos buscando plazas de aparcamiento libres, o si podemos, dejamos el coche en casa. Mi deseo: que la grúa siga trabajando con los infractores.

Comentarios