CEOS-CEPYME Huesca rechaza la huelga general del día 10 contra la guerra.

CEOS-CEPYME Huesca y sus organizaciones adheridas rechazan acciones como ésta porque en su opinión instrumentalizan la actividad de las empresas para defender unos planteamientos ajenos a la esfera de actuación empresarial. Señalan que ?infieren daños al dificultar la actividad económica, y generan una desconfianza que constituye el peor enemigo para la recuperación del empleo?.

CEOS-CEPYME Huesca recuerda que en el plazo de apenas dos semanas -14 y 26 de marzo-, las centrales sindicales han convocado paros en los centros de trabajo, en la mayor parte de los casos con una duración de 15 minutos, en protesta por la guerra en Irak. Añaden que en su momento los órganos de gobierno de CEOS-CEPYME Huesca en consonancia con CEOE y CEPYME Nacional adoptaron un acuerdo en el que se rechazaban tales convocatorias por situarse al margen de motivaciones laborales.

Insisten en que existe una reiteración en muy corto espacio de tiempo, de unos paros en protesta por la guerra, motivo éste ajeno a las relaciones laborales. Añaden que actualmente ?se vive una situación en la que las empresas resultas inermes, desde un punto de vista legal, ya que nada pueden hacer para solucionar el problema. Sin embargo han de soportar unas irregularidades laborales que resultan manifiestas y abusivas, así como las consecuencias derivadas de la inactividad productiva?.

CEOS-CEPYME Huesca manifiesta que con comportamientos como éste, promovido por los sindicatos, se pone en serio riesgo un modelo de diálogo social cuyos frutos son innegables y que, desde un diagnóstico compartido, puede contribuir a superar las dificultades por las que atraviesa la actividad económica y el empleo.

Recuerdan que en nuestro país no existe la posibilidad de declaración previa de la legalidad de una huelga, y que si así fuera, los Tribunales tendrían que calificarla con carácter previo, y se estaría, según su propia opinión, ante ?un caso flagrante de ilegalidad, lo que permitiría a los trabajadores tomar conciencia de las consecuencias que se derivan del seguimiento de una convocatoria de una huelga ilegal?.

Es por ello por lo que esta organización empresarial rechaza este proceder que, según señalan, ?nos retrotrae a planteamientos que creíamos superados por algunas Organizaciones Sindicales con las que hemos construido un importante patrimonio de diálogo social, genera divisiones entre los propios trabajadores, y resulta inadmisible desde la perspectiva de los intereses de trabajadores y empresarios cuya defensa nos está atribuida?.

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