Cartas al director: Malditas guerras

Miguel Escartín Otín

Hoy toca a su fin una etapa de la estrategia del imperio y sus valedores en la guerra contra Irak, oficialmente casi concluida.

Una liberación profunda nos invade por el "fin" de la guerra; una rabia no menos profunda se ha instalado en nuestros corazones contra los que han provocado y apoyado tantas muertes, destrucciones, dolor injustificados.

Ya le gustaría al presidente Aznar que su conciencia se pudiera lavar tan fácilmente como resulta apelar a los "extremistas (contrarios a este masacre) que querían alargar la guerra?, pero la guerra ha sido apoyada, defendida, "justificada", voceada con obvias falsedades casi en exclusiva por él, su gobierno y su partido.

El terror generalizado (el "pavor") ha sido el lema de la barbarie llevada a cabo, sobre todo, por USA, RU y España, en la parte que le corresponde. El terrorismo de masas, el terrorismo bélico llevado a cabo por las grandes potencias se convierte en boca de sus voceros en una obra de justicia. Pero el pueblo español no va a olvidar tamaña felonía, no puede olvidar la sarta de mentiras y sinrazones que han tratado de justificar esta guerra: armas de destrucción masiva. terrorismo. dictadura...

Destrucción masiva: la que se ha llevado a cabo contra un pueblo desvalido; terrorismo: la conmoción y el pavor; dictadura: el saltarse todos los planteamientos democráticos de las Naciones Unidas. La verdad: los miles de muertos de Irak, la destrucción, el caos que no han realizado los insultados "extremistas" de Aznar, ni los millones de manifestantes pacíficos, ni las protestas contra las sedes del PP.

No, ni Bush. ni Blair, ni Aznar pueden engañamos con sus palabras mendaces, los esperamos en las elecciones, en las no elecciones y en todas vidas posibles e imposibles. en el presente y en el futuro para recordarles que el terror, la muerte y la barbarie las hall creado ellos.

Y la situación que dejan en estos momentos en Bagdad. en todo Irak, es también de caos, de enfrentamientos de la población civil, de desaparición de cualquier signo de orden, de desprecio por la vida humana (incluidos los propios informadores españoles), de destrucción del patrimonio cultural (que es la vida de los muertos).

Malditas guerras sin corazón, malditos los que las provocan y las apoyan. Pero debemos seguir, con o sin ira, luchando por 'que no ocurran estas atrocidades, intentar que USA no se arrogue el papel de único valedor de la democracia (boicotear sus "hazañas bélicas", sus ideas expansionistas, su cultura de la vida light y el asesinato brutal, su bravuconería basada en la fuerza de las armas. su consumismo ilimitado y destructor...

Y aquí, en España. debemos exigir que Aznar y todos cuantos han tenido responsabilidades directas en esta masacre sean juzgados por el tribunal penal internacional. Si, señor Aznar, usted debe ser juzgado. No, señor Aznar, las migajas de una reconstrucción no justifican ni un pelo de un solo ser humano.

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