Cartas al director: Comunidad de Trabajo de los Pirineos

Marcelino Iglesias Ricou Presidente de la Comunidad de Trabajo de los Pirineos

Europa está cambiando: La Unión Europea y su entramado orgánico están viviendo una etapa de profunda revisión. La reforma institucional, la ampliación hacia los Estados de la Europa Central y Oriental, o la redefinición de competencias entre los Estados miembros y la Unión Europea plantean nuevos desafíos a los que hacer frente en los próximos años.

Los ciudadanos quieren ver de cerca todo este proceso y participar en su evolución; quieren verse respaldados por Europa. Sienten que muchos de los problemas que le afectan sólo pueden solucionarse por medio de una cooperación más estrecha y más próxima a ellos. En este contexto las regiones deben jugar un papel esencial.

Su importancia como legitimadoras de la democracia hace necesaria su presencia activa en los foros europeos y en las discusiones que afecten a la cooperación transfronteriza, al desarrollo sostenible, a la cohesión social y al equilibrio territorial.

Consciente de esta nueva realidad y de la necesidad de incorporarla a sus mecanismos de acción, la UE debe tener en cuenta las actuaciones e iniciativas de las regiones. Y esto debe verse reflejado en los trabajos preparatorios de la Convención para el Futuro de Europa que se están desarrollando y que va a marcar un punto de inflexión en la historia de Europa: ?El objetivo último es una Unión Europea en la que todos los niveles políticos desarrollen conjuntamente una política europea e impulsen la integración. Los principios básicos de transparencia, eficiencia, eficacia, flexibilidad, proximidad, responsabilidad y legitimidad democrática deben estar presentes en todo el proceso?.

La cooperación transfronteriza encuentra también apoyo: Ni las fronteras naturales ni las nacionales pueden constituir obstáculos al progreso ni a la integración de las regiones.

No podemos desaprovechar este momento de defensa del papel de las regiones en Europa. Hay que aprovechar esta ocasión para participar en el debate sobre la construcción de una Europa solidaria, y la Comunidad de Trabajo de los Pirineos debe ser una herramienta de importancia, un instrumento eficaz y necesario para lograr una unión más estrecha entre nuestras regiones, y para promover el desarrollo económico mejorando así las condiciones de vida de nuestros pueblos.

Para ello es necesario seguir trabajando para lograr más y mejores resultados. Es necesario impulsar los mecanismos de actuación, apoyar decididamente los programas que venimos desarrollando dentro de la CTP en todos sus ámbitos y defender nuestra postura dentro y fuera de nuestros territorios. En estos casi 20 años de vida de la CTP, somos conscientes de los resultados obtenidos, pero también del camino que queda por recorrer. Debemos aprovechar nuestro trabajo compartido para enriquecernos mutuamente y afirmar nuestra presencia en esta nueva Europa que tenemos en ciernes.

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