Cartas al director: ASAJA Aragón ante las elecciones municipales y autóctonas

(REIVINDICACIONES A LAS FORMACIONES POLÍTICAS)

Ante la convocatoria de elecciones municipales y autonómicas el próximo 25 de mayo, desde ASAJA Aragón trasladamos a los Grupos políticos aragoneses, unos puntos de reflexión a modo de síntesis, para que los partidos los tomen en consideración y los incorporen, desde su punto de vista, a sus programas electorales. Desde ASAJA nos brindamos a colaborar con todos, para debatir nuestros puntos de vista y ampliar las sugerencias de este texto. Nuestro objetivo no es otro que sensibilizar a nuestros políticos, de la extrema precariedad e incertidumbre en la que se encuentra el sector agrario aragonés.

-Alarmante descenso demográfico. Sufrimos un constante envejecimiento de la población. La falta de relevo generacional conlleva un caótico Ordenamiento Territorial en nuestra región, donde difícilmente van a convivir, a futuro, en equilibrio económico y social una gran urbe como Zaragoza capital, al copo de inversiones, planes de desarrollo y un sin fin de enormes oportunidades en proyectos de toda índole, con un medio rural sumido, sin atractivo alguno para las nuevas generaciones, en la incertidumbre del futuro de las cosechas y producciones ganaderas, la exasperante tardanza del Pacto del Agua y de los regadíos que permitan una mayor competitividad y versatilidad en posibles cosechas y un compendio de agravios en el orden socio-económico, cultural , de servicios (salud, educación, comunicaciones..) , que dan como resultante una flagrante desigualdad de oportunidades entre la sociedad urbana y la rural.

El final es, como ya se ha comentado, el éxodo y la imparable sangría demográfica de carácter irreversible que sufrimos en los pueblos. Estamos ante la pescadilla que se muerde la cola: Donde no hay gente, no hay futuro, ni posible desarrollo. Y donde no hay futuro, ni posibilidades económicas no cabe el asentamiento poblacional. Muchas comarcas rurales aragonesas, están condenadas en esta inercia, a ser en el plazo de 10-15 años, un bello paisaje, una bella postal, pero sin vida ni habitantes.

-Imparable pérdida de peso específico de la agricultura en la estructura productiva de Aragón . Año 2001 a modo de ejemplo. Sector Agrario: 5, 37%, del PIB y el Sector Servicios: 60%.

-También el Valor Añadido Bruto a Precios de Mercado, de poca entidad (5%), en relación al resto de sectores productivos aragoneses. Es fácil deducir la falta de interés, que despierta, políticamente hablando, lo que al tiempo propicia su ninguneo y ostracismo promocional y de recursos. Véanse los presupuestos disponibles en materia de cofinanciación de ayudas, incorporación de jóvenes, modernización de explotaciones, puestas en regadío, atención a inclemencias y desastres meteorológicos, acceso de la mujer al reconocimiento de su trabajo y la cobertura social.

-Supeditación de la Renta Agraria a las subvenciones ( suponen el 45-50%). A la postre nos da un sistema artificial de economía, de enorme dependencia política y por lo tanto mutante, tal y como estamos constatando con la Reforma Intermedia de la PAC. Esta Reforma atenta directamente contra los dos componentes de ingresos de la Renta Agraria, por una parte el Producto Interior Bruto (la Reforma propicia abandonos y abaratamiento de los precios de mercado) y por otra las subvenciones que se ven recortadas vía modulación.

La posible recuperación de una parte de este recorte vía II Pilar, en Desarrollo Rural, se ha desvanecido conforme tenemos más datos, dado que la pretensión ahora, es pagar la incorporación de los 10 países y sufragar la reforma de la OCM de la leche de enorme interés para los países del norte, en detrimento de nuestros intereses más urgentes.

-Preocupa también la evolución, en los últimos 10 años, de las explotaciones agrarias en Aragón.

Hay reducción de todas las explotaciones agrícolas (salvo el olivo) y de todas las ganaderas ( salvo el bovino). Sin embargo se incrementan las superficies cultivadas y el número de cabezas de la cabaña ganadera, en su censo global. También se incrementa el tamaño de las explotaciones en superficie agrícola y en la cabaña ganadera.

Significa que estamos ante un nuevo modelo de explotación agrícola en sustitución de la tradicional explotación familiar que pierde peso específico creando una mayor dependencia de trabajo de terceros (tema temporeros e inmigrantes).

-La desmotivación que provoca la incertidumbre. En un sector que ha sufrido reformas de la PAC en el 92, 97, 2000, 2003...., cambios permanentes en la OCM de forrajes para cultivos tan estratégicos para Aragón como la alfalfa, cupos en el maíz (nacional-regional), frutos secos, olivar, el ovino...

-Las trabas y posicionamiento en contra de la biotecnología aplicada a la agricultura. Es como pretender llevar al sector a niveles de desarrollo de Atapuerca, mientras el resto de sectores y buena parte de la investigación de administraciones y empresas van dirigidas a ese campo, con absoluta garantía, constatada por la ciencia, para la seguridad alimentaria y la salud.

-ASAJA Aragón demanda con toda urgencia un modelo de explotación para nuestros agricultores y ganaderos. Se deben dar a conocer para la presente y futuras generaciones cual es el camino a seguir y las prioridades en materia de inversión y asentamiento poblacional que se desea.

Igualdad de oportunidades y equiparación del mundo rural al resto de la sociedad.

Se debe promocionar y reconocer el papel del sector agrario en el cuidado del Medio Natural y Medio Ambiental, como servicio imprescindible para la vida y la sociedad y no solamente desde el punto de vista meramente economicista o de su peso específico en el ámbito político.

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