Una bruja hermosa y un pirata honrado

Cristina Pérez

También hay un día dedicado a los libros infantiles. Estamos viviendo una época en la que se recupera el arte de contar cuentos, los ?cuenteros?- que no ?cuentistas?- son una nueva raza de profesionales que se han instalado en cualquier circuito cultural que se precie. Renacen los cuentacuentos y se potencia la lectura y en los colegios ?obligan? a los crios a que tengan entre sus manos un libro infantil.

Hay miles y miles de libros infantiles, que acercan a los más pequeños a las islas de los piratas, al amigo invisible, a las pócimas secretas, a princesas, a guerras con final feliz- porque sólo en los cuentos tienen final feliz- a monstruos en el armario, a escuelas de brujos, a dinosaurios....los libros infantiles alejan a nuestros hijos de nuestra realidad, y les acercan más a su mundo, un universo de colorines, desordenado y donde siempre tiene que haber buenos y malos. Los niños no entienden el punto medio, necesitan saber quién es el bueno, el ganador, y quien será el malo, el perdedor. Un Libro Infantil pone las cosas en su sitio . Y también les enseña a que las apariencias engañan, que un príncipe puede ser malo, una bruja hermosa y un pirata honrado.

No hay mejor mensaje de paz que escuchar a un crio, a través de la puerta de su habitación, reirse con la lectura. Fomentar la lectura es una de las misiones más importantes de nuestras bibliotecas, las formas de los libros, los colores de las paredes, las butacas, la amabilidad, son los atractivos que sonarán como la flauta de Hamelín para que se acerquen atraídos por un mundo que, si se lo sabemos vender bien, jamás abandonarán.

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