Paradojas en torno a Montearagón

Las obras de construcción del embalse de Montearagón continúan a buen ritmo; sin embargo, van lentos los pasos preparatorios para el uso del agua en los regadíos del entorno de Huesca. Contrastan ambos extremos con la tónica general de esta Comunidad Autónoma, en la que se han producido pocas realizaciones del Pacto del Agua mientras el Plan Nacional de Regadíos sí que se está plasmando en realidades.

La evolución de acontecimientos en el proyecto de Montearagón contrasta con el resto de obras previstas en esta Comunidad Autónoma, tanto en lo que se refiere al Pacto del Agua como al Plan Nacional de Regadíos.

Respecto al Pacto del Agua el Gobierno de Aragón lamenta que, salvo excepciones como Montearagón (prevista la conclusión de los trabajos para junio de 2004), se han dado muy pocos pasos adelante en las principales obras de regulación (Biscarrués, Santaliestra, recrecimiento de Yesa, alternativa a Jánovas,...).

Por el contrario, los trabajos van a buen ritmo en lo que respecta al Plan Nacional de Regadíos, sobre todo en modernización de infraestructuras. Contrasta también en este capítulo el embalse de Montearagón, porque aquí se echa en falta un mayor dinamismo y empuje por parte de las comunidades de regantes. Sí se valora que se haya creado la asociación Usuarios de Montearagón.

Este embalse se convierte en uno de los elementos sobre los que la ciudad de Huesca y su entorno cimenta su futuro. En las últimas horas, desde la Cámara de Comercio e Industria se ha afirmado que es necesario articular cómo aprovechar infraestructuras que van a ser una realidad en cuestión de pocos años, como Montearagón, la Alta Velocidad ferroviaria y la autovía Pamplona-Huesca-Lérida.

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