Trabajadores de ALCOA-Sabiñángo colaboran este sábado en la organización del ropero de Cáritas.

Empleados de la planta de Alcoa en Sabiñánigo van a dedicar la jornada del sábado, de nueve a una de la mañana, a la mejora y organización del ropero social de Cáritas, que acumula ropa donada por vecinos e instituciones desde hace diez años y que esta institución caritativa distribuye entre personas necesitadas de la localidad serrablesa y su área de influencia, y a transeúntes que lo requieren.

Esta iniciativa de los trabajadores de la multinacional norteamericana de ayuda a Cáritas se enmarca entre los planes Acción de Fundación Alcoa, que premia el voluntariado social de sus empleados, entregado 3.000 dólares a la organización sin ánimo de lucro promotora del proyecto en el que han de participar al menos 10 trabajadores de Alcoa. En este caso, está previsto que participen 16 empleados y Cáritas de Sabiñánigo será receptora de la ayuda económica de Fundación Alcoa.

Cáritas viene desarrollando una importante labor de apoyo a los vecinos, principalmente con ayuda económica y alimentos a personas necesitadas en situaciones puntuales, como pérdida de empleo, enfermedad, cargas familiares, becas para libros escolares y el ropero parroquial. Además, atiende a personas en situaciones de pobreza, soledad o que por cualquier circunstancia precisan apoyo especial.

Fundación Alcoa contribuye a mejorar y fortalecer las oportunidades en educación, asistencia médica, desarrollo cultural, medio ambiente y calidad de vida de los habitantes que forman parte de las comunidades en las que Alcoa está presente.

En España inició sus actividades en 1998. Desde entonces, Fundación Alcoa ha financiado numerosos proyectos educativos y de formación, medioambientales y de mejoras relacionadas con la salud y la seguridad de grupos desfavorecidos o con necesidades especiales, entre otras iniciativas promovidas por instituciones y organizaciones sin ánimo de lucro, y por los propios trabajadores de Alcoa.

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