Conservar los espacios forestales, una de las prioridades del Gobierno de Aragón

Aragón cuenta con una superficie total de 4,7 millones de hectáreas, de los que algo más de la mitad -el 52,4 por ciento-, corresponde a superficie forestal. A su vez, dentro de estas 2,5 millones de hectáreas, 1,2 millones es terreno arbolado. Si hablamos de la provincia de Huesca, cuenta con casi 900.000 hectáreas forestales, lo que supone un 60 por ciento de su territorio. De toda la superficie forestal aragonesa, un 43 por ciento se gestiona desde el sector público, manteniéndose el resto en manos de la gestión privada.

Aunque el estado general de estas masas forestales es bastante satisfactorio, no es menos cierto que existen ciertos procesos de degradación que azotan recurrentemente a nuestro patrimonio natural. Esta degeneración puede obedecer a causas de la propia Naturaleza, como los procesos erosivos, los incendios y las enfermedades y plagas, entre otros. Pero el hombre también interviene de manera decisiva en esta degradación. Por un lado, con el abandono y despoblación del medio rural, y con el incremento de la presión turística, que afecta a los espacios naturales más emblemáticos.

Además, no hay que olvidar los usos abusivos de determinadas actividades humanas, como, como la excesiva presión ganadera en determinadas áreas, las roturaciones agrícolas o las ocupaciones ilegales. Por último, un fenómeno que afecta también al medio natural, aunque sea en menor medida y de forma más reciente, es la práctica de algunas actividades de ocio, como el motocross, la conducción de todoterrenos y la práctica del barranquismo, entre otras.

Conservar la biodiversidad natural en Aragón

Para dar una respuesta a todos estos problemas, el Gobierno de Aragón está desarrollando diversas líneas de actuación en materia de conservación del medio natural. Dichas líneas se ocupan de la gestión propiamente forestal, la gestión de los recursos cinegéticos y piscícolas, y la conservación de los espacios naturales y la biodiversidad.

Englobando dichas líneas, e intentando responder a las nuevas orientaciones estatales y europeas sobre las políticas de conservación y uso sostenible de la biodiversidad y de gestión forestal del medio natural, el Ejecutivo Autónomo aprobó el Plan de Acción Forestal y de Conservación de la Biodiversidad en Aragón (PAFCBA), de aplicación en los montes tanto de gestión privada como pública. Este Plan se está desarrollando a través de tres Programas: el de Ordenación y Gestión Forestal, el de Restauración de la Cubierta Vegetal y Ordenación Hidrológico-Foresta, y el de Defensa Forestal. En este último Programas están incluidas la prevención y lucha contra los incendios forestales y contra las plagas y enfermedades.

Entre las actuaciones que se llevan a cabo en el contexto de ordenación y gestión, se contempla el desarrollo de nuevas instrucciones de ordenación, promover la elaboración de proyectos de ordenación y planes técnicos, así como la realización de tratamientos selvícolas, y la creación de infraestructuras en los montes. En este sentido, está previsto efectuar este tipo de tratamientos sobre más de 14.000 hectáreas forestales de gestión pública y privada hasta el año 2006.

Especial importancia cobran en el ámbito del Plan las actuaciones previstas sobre montes privados, de fomento de las fórmulas contractuales y el asociacionismo. Para desarrollar de este impulso a la gestión forestal privada se ha arbitrado una normativa dirigida a la ayudas a actuaciones forestales en bosques privados, con gran acogida por parte de particulares y Ayuntamientos

El segundo de los Programas del Plan se centra en la restauración de la cubierta vegetal y en la ordenación hidrológica y forestal. En este sentido, hay que subrayar que la principal forma de erosión que afecta a los suelos aragoneses es la hídrica, pero también existen otros. La influencia de estos procesos erosivos en la Comunidad Autónoma es tal, que más de la mitad del territorio ?alrededor de un 52 por ciento- se ve afectado por niveles erosivos considerados preocupantes por los expertos.

Para atajar estos problemas de erosión se trabaja en el marco de la ordenación y mejora de las masas arboladas y, fundamentalmente, en términos de protección y restauración del suelo y de su cubierta vegetal mediante la reforestación protectora y los tratamientos selvícolas, entre otras técnicas de corrección. En referencia a este tema, durante el año 2002 se repoblaron en torno a 1.400 hectáreas sobre montes de gestión pública.

La lucha contra los incendios forestales

Por último, y dentro del tercero de los programas del Programa del PAFCBA, el de Defensa Forestal, cobra especial importancia la prevención y lucha contra los incendios forestales.

Si analizamos la progresión de los incendios forestales en las tres últimas décadas en Aragón, se puede comprobar una evolución creciente y continua en el número de incendios y más irregular en la superficie incendiada. Los objetivos que plantea el PAFCBA en este sentido se centran en reducir el número y la gravedad de los incendios y garantizar la seguridad y eficacia para los medios de lucha. Con tal objeto, se han intensificado las actuaciones preventivas, tanto en el medio natural como en el contexto de sensibilización social, se han consolidado las acciones de vigilancia y detección de incendios, y se ha intensificado la adecuación del operativo de lucha. Este programa está activo todo el año, aunque se intensifica durante la época estival, de mayor peligro. En el periodo de máxima activación de medios se dispone de 73 puestos de vigilancia, 63 cuadrillas -de las que 28 son dobles y 6 helitransportadas-, 6 helicópteros y 17 autobombas, entre otros medios.

Por otro lado, el Ejecutivo autónomo está trabajando para aumentar la colaboración con diferentes instituciones y entidades que disponen también de medios para luchar contra los incendios forestales -diputaciones provinciales, comarcas o ayuntamientos- al objeto de garantizar su integración en el operativo dispuesto por el Departamento de Medio Ambiente.

Dentro del Programa de Defensa Forestal, se trabaja también en la prevención y lucha contra las plagas y enfermedades que afectan a las masas forestales, a través de actuaciones en prevención y control.

TALLERES MEDIOAMBIENTALES PARA CELEBRAR EL DÍA DEL ÁRBOL

El inicio de la primavera, el día 21 de marzo, ha sido designado por Naciones Unidas, como el ?Dia Forestal Mundial? y el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón ha decidido sumarse a esta iniciativa. Para ello, se han organizado una serie de actos institucionales con los que el Departamento pretende sensibilizar a la población de uno de los problemas ambientales más graves del momento: la paulatina reducción de la superficie ocupada por bosques.

El Departamento de Medio Ambiente ha editado un pequeño folleto que se va a repartir en todos los colegios de Aragón y que dará a conocer a los escolares aragoneses el proceso vital del árbol, desde que es sólo una semilla hasta que crece y da frutos, los beneficios ambientales y sociales que proporcionan los árboles, o cuál debe ser nuestra actitud hacia ellos.

Además, el Departamento de Medio Ambiente en colaboración con el Colegio Público ?Vicente Ferrer Ramos? ha organizado cuatro talleres de educación ambiental que se desarrollarán en Valderrobres, en la comarca de Matarraña. En ellos, los alumnos serán distribuidos en grupos, y participarán en todos los cursos en los que se explicará por ejemplo como debe plantarse una semilla o como reconocer las distintas especies de árboles. Estas actividades serán dinamizadas por cuatro monitores de educación ambiental y se complementarán con el apadrinamiento de los árboles de la localidad.

A todos los asistentes se les entregará el folleto ?El Árbol? editado por el Departamento de medio Ambiente del Gobierno de Aragón, junto con una bolsita de semillas de Cornicabra, especie propia de la zona, cuya semilla no requiere tratamientos especiales para su germinación.

A través de la celebración del ?Día forestal mundial? y de las actividades programadas se pretende evitar que continúe el deterioro del entorno; y para conseguirlo una de las tareas más importantes es desarrollar y profundizar es la llamada educación medio ambiental.

Los educadores medio ambientales consideran imprescindible que los ciudadanos recuperen el gusto por la naturaleza y adquieran un compromiso personal y colectivo a favor de la supervivencia de los bosques. La educación ambiental es una enseñanza en valores, y debe ayudar a comprender la grandiosidad de los distintos escenarios de la naturaleza que también se incluyen en los espacios urbanos y que no son incompatibles con la vida cotidiana.

Por otra parte, el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón colabora con los municipios y colegios oscenses facilitando los plantones que soliciten.

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