Regresan los voluntarios montisonenses de la Costa da Morte

Desde el pasado Lunes un grupo de diez personas de Monzón están en la playa de Cuño, un pequeño pueblo del municipio de Muxía, colaborando en las tareas de limpieza de chapapote junto a otros 300 voluntarios llegados desde diferentes puntos de la geografía española.

Begoña Mur, una de las montisonensese que se encuentra en tierras gallegas, ha indicado que "el trabajo de los voluntarios consiste en levantar rocas y rascar la capa de chapapote que las cubre que, una vez ha sido desprendido de la superficie, es depositado en un barreño que se va vaciando".

La jornada de trabajo para estos voluntarios comienza a las nueve y media de la mañana con una de los trabajos más costosos como es ponerse el equipamiento necesario: botas, chubasquero, traje blanco y precinto para evitar el contacto directo con el fuel, aproximadamente, una hora después un camión militar los recoge para trasladarlos a la playa de Cuño donde permanecen hasta las dos y media de la tarde, y antes de subir al camión que los lleva de regreso a Muxía, se quitan el traje con el que han estado trabajando para evitar manchar los caminos de acceso a la carretera.

La media de voluntarios que, esta semana, están trabajando en la playa de Cuño, en el municipio de Muxía, es de unos 200 y entre todos ellos se establece una buena relación que les lleva a ayudarse unos a otros y a orientar a los recién llegados en las tareas que deben hacer y ,es que, según Begoña Mur, "a todos es común un afán increíble de colaborar y trabajar"

También la relación con los vecinos de Muxía llega a ser entrañable, hasta el punto que se organiza una fiesta para despedir a los grupos de voluntarios a medida que van abandonando la localidad, y se convierte así en una muestra más de agradecimiento que, como ha apuntado Begoña Mur "son constantes porque sigue siendo muy necesaria la ayuda de los voluntarios ya que aunque hay zonas limpias quedan todavía calas y playas más escondidas donde el chapapote lo cubre todo".

Está previsto que el grupo de montisonenses inicie el regreso a las seis de la tarde con llegada a Monzón de madrugada, puesto que, son trece horas de viaje. Esta iniciativa surgió en el Espacio Joven Comarcal de Monzón, y aunque, en principio, se pensó llevarla a cabo en Navidad, finalmente, se decidió retrasarla hasta la Semana Blanca para poder contar con los jóvenes estudiantes.

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