Cartas al director: Posicionamiento del PAR ante la posible guerra en Irak

En estos días se está evaluando por parte de diferentes países la posibilidad de intervenir militarmente en Irak con el objetivo de evitar la utilización de armas de destrucción masiva por parte del Gobierno de ese país.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha manifestado en reiteradas ocasiones la necesidad de que Irak comunique a la comunidad internacional, de forma fehaciente, la destrucción total de este tipo de armas y los misiles susceptibles de ser utilizados como soporte de transporte.

El Gobierno de Irak, hasta la fecha, no ha remitido pruebas palpables de haber destruido este armamento. La verificación de la destrucción se ha encargado a un grupo de investigadores bajo el auspicio de Naciones Unidas, los cuales no han encontrado pruebas suficientes en un sentido ni en el otro. Hasta el momento, el Gobierno de Irak tampoco ha colaborado de forma positiva con los inspectores aún cuando parece que en la actualidad se ha producido un cambio de actitud.

El PAR considera que el diálogo y la negociación deben utilizarse como herramientas básicas de las relaciones internacionales y que la utilización de la fuerza de las armas debe considerarse como la última opción posible.

En la actualidad, todavía no existen pruebas de que Irak tenga armas de destrucción masiva, por lo que entendemos que debe apoyarse la propuesta de aumentar la presencia y los medios de los inspectores de Naciones Unidas para que puedan presentar un informe que aclare cual es la situación real.

El PAR considera que sólo bajo el paraguas de Naciones Unidas y tras una resolución de actuación de su Consejo de Seguridad es permisible la intervención militar en aquel país.

El PAR entiende pues, que, bajo la perspectiva actual, no se hace necesaria la intervención militar por parte de la comunidad internacional y propone que se amplíe el periodo de trabajo de los inspectores de Naciones Unidas. Por ello, el PAR apoya la manifestación en contra de la guerra que se celebrará en las principales ciudades aragonesas el próximo sábado, día 15 de febrero. Dicho apoyo ya se plasmó en las proposiciones presentadas tanto en varios Ayuntamientos, como en Diputaciones, Comarcas y en las Cortes de Aragón.

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