La fuerza de la razón

Nuria Garcés

Hay veces en las que el ciudadano de a pie puede pensar que la justicia es justa, valga la redundancia. Más aún cuando lleva luchando muchos años por algo en lo que consideran que tienen la razón. Hablamos de los vecinos de Martínez de Velasco, a quienes por sentencia firme, la constructora de sus viviendas va a tener que correr con los gastos de evacuación de las calderas y adecuación de las salidas de gases. Son las viviendas de Martínez de Velasco 61 al 69, si bien se sabe que hay viviendas en los números 55 y 57 donde también se produjeron problemas, aunque en ese caso no fueron al juzgado.

La alegría, como no podía ser menos, era ayer generalizada tras la sentencia. Los vecinos han sufrido durante años las incomodidades de tener una instalación deficiente. Han luchado porque la justicia pudiera demostrar que fue la empresa constructora la que no hizo las cosas como debía. En algunos casos, llevan meses y años sin calefacción y sin agua caliente. Los ciudadanos que nos calentamos y nos duchamos con normalidad, nos preguntamos también cómo se puede resistir en esta situación. Alguno, con el paso del tiempo, habría acabado rindiéndose. No ha sido el caso, y finalmente la justicia les ha dado la razón.

Y con ello se ha acabado demostrando que no todo vale, que cuando la vida y la seguridad de las personas está en juego, no se puede actuar tan a la ligera. Y que no valen parches. No es de recibo pensar que instalando un interruptor que conmute el funcionamiento de la caldera y la campana extractora se van a acabar los problemas, y se va a poder tirar así para siempre. Cuando uno compra un piso, paga con billetes de curso legal del Banco de España. No hay entre ellos ninguno del Monopoly. Pues tampoco queremos que nos venden una casa de la calle ?Morada?, cuando hemos pagado más dinero porque queríamos una de la calle ?Amarilla?.

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