La DGA inicia la reparación de infraestructuras dañadas por el Ebro

El Gobierno de Aragón trabaja ya en la reparación de los principales caminos rurales e infraestructuras de riego afectados por las inundaciones del río Ebro. Además del achique de agua en viviendas de Pradilla, el Ejecutivo autónomo ha drenado varios campos de municipios como Remolinos para facilitar la salida de agua hacia el cauce del río. Los técnicos del Departamento de Obras Públicas reparan las carreteras de Gallur y Pina a la espera del drenaje total de la calzada. Asimismo, examinarán los estribos de los puentes sobre el Ebro en cuanto baje el nivel del agua.

Técnicos del Departamento de Agricultura del Ejecutivo autónomo se han reunido esta misma mañana con las comunidades de regantes del Canal de Tauste y han realizado una primera evaluación de afecciones como consecuencia de la crecida del río Ebro. Según las estimaciones de los regantes, ?la situación es preocupante, pero no alarmante?. En total, 25.206 hectáreas de cultivo ?el 5% del regadío aragonés? se han visto inundadas, tal y como reflejan las ortofotos realizadas tras la crecida. Aproximadamente la mitad de estos cultivos era alfalfa (40-50%), y el resto tierra preparada para maíz (20-30%) y cultivos hortícolas y frutícolas.

El Gobierno de Aragón comenzará estas reparaciones de mayor a menor importancia. Es decir, la maquinaria trabajará en primer lugar en el arreglo de grandes caminos rurales y acequias para, posteriormente, llevar a cabo las reparaciones particulares. El objetivo fundamental es poder comenzar la campaña de riego a primeros de abril con normalidad.

Los trabajos se han dividido en tres tramos: Margen Izquierda del Ebro (Canal de Tauste), Margen Derecha del Ebro (Canal Imperial de Aragón) y Ribera Baja del Ebro (coordinado desde Quinto). La empresa pública TRAGSA (Transformaciones Agrarias SA) reparará las afecciones en la Ribera Alta del Ebro, mientras que SIRASA (Sociedad de Infraestructuras Rurales Aragonesas SA) se ocupará de los daños en la Ribera Baja del Ebro.

Como consecuencia de la crecida, fue precisa la evacuación de medio centenar de explotaciones ganaderas. A pesar de la importancia de la riada, sólo ha habido que lamentar la desaparición de algunos animales de corral en Pradilla y una treintena de vacas y terneros en Pradilla y Remolinos.

Un centenar de funcionarios de Agricultura está movilizado para recoger información de primera mano en cada uno de los municipios sobre los daños particulares de agricultores y ganaderos, no sólo de hectáreas inundadas, sino también de afecciones en granjas, almacenes agrícolas, invernaderos, etc.

Obras públicas

Por el momento, permanecen cortadas dos carreteras: La A-126 en las inmediaciones de Gallur y la carretera de Pina de Ebro a la N-232 (unos 700 metros). En ambos casos, hay daños en la calzada y se trabaja en el drenaje total de las vías. Asimismo, hay daños en la carretera y puente de Remolinos por ser una zona de yesos y el puente de Alagón a la salida de la autopista A-68.

Para conocer con exactitud los efectos de la riada y sus costes habrá que esperar entre dos semanas y un mes para que el agua drene totalmente y que en los puentes baje el nivel para examinar los estribos.

Crédito extraordinario

El Ejecutivo autónomo hará frente a estas inversiones gracias a la aprobación de un crédito extraordinario en Consejo de Gobierno por importe de 15 millones de euros (2.500 millones de pesetas). El presupuesto será ampliado si fuese necesario una vez que ser cuantifique la valoración definitiva de los daños.

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