Los robos en hogares aragoneses se han multiplicado en los últimos dos años

Desde hace dos años a esta parte se ha observado un aumento espectacular de robos en hogares aragoneses. Proliferan en los chalets y zonas residenciales apartadas del núcleo urbano, porque ofrecen mayor escapatoria a los ?cacos?. Los sistemas de alarma, en respuesta, se han multiplicado también en los últimos tiempos.

La cara y la cruz del robo: por una parte las familias aragonesas sufren cada vez más el acoso de los ?cacos?, y por otra las compañías aseguradoras ganan más y más clientes. Cuando salieron al mercado las primeras alarmas su precio era muy elevado, pero cada vez más la presión de la demanda está haciendo que sea más barato y por tanto más accesible a un bolsillo medio, correspondiente al nuevo propietario de casa residencial o chalet. La razón: es en este tipo de hogares donde más prolifera el robo. Están apartados del núcleo urbano, y este espacio deja más margen de acción a los ladrones, por una parte, y por otra les proporciona más escapatoria.

Pero este fenómeno no es exclusivo de las afueras: también el centro de las tres capitales aragonesas ha sufrido el aumento de la delincuencia. Sin embargo la situación no es comparable en Huesca, donde los robos son muy espaciados en el tiempo y el número de denuncias representa un porcentaje mínimo respecto del total de delitos, a la de Zaragoza, con un número de robos mucho mayor. La capital aragonesa es la que más ha sufrido el fenómeno del robo dentro del hogar, si bien el incremento es común para todo Aragón.

Los sistemas de alarmas

La primera función de una alarma es disuasoria: los hogares que tienen contratados un sistema así colocan un cartel con el logo de la empresa en algún lugar de la fachada visible, para ahuyentar a los posibles ladrones. La sistema más sencillo consiste en un sistema de alarma que se conecta cuando se intentan forzar las puertas y ventanas de la casa, y es útil sobre todo cuando la familia no se encuentra en el hogar, en tiempo de vacaciones, por ejemplo.

Un paso más en el sistema de alarma se llama radioescucha, y se implanta ya desde hace un tiempo en los hogares aragoneses. En el caso de que se produzca una situación de riesgo y la familia se encuentre dentro del hogar, la tecnología pone a su disposición un sistema de alarma silenciosa, que funciona cuando se impulsa un botón de S.O.S; inmediatamente se activan unos micrófonos, que se encuentran estratégicamente repartidos por toda la casa, que llevan el sonido de lo que está sucediendo directamente a la central de la empresa aseguradora, que alerta inmediatamente a la policía.

El mismo sistema pero con cámaras, además de los micrófonos, se empezará a implantar a partir del verano. No se trata de videovigilancia, que graba en circuito cerrado las 24 horas, sino que las cámaras se activan también cuando se pone en marcha el sistema de alarma.

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